sábado, agosto 30th, 2008
El carrusel de las emociones La tormenta empezó con una tontería. Sandra llevaba más de veinte minutos al teléfono, con su mejor amiga, cuando su madre le dijo que lo dejara ya, que se pusiera a estudiar y que le dijera a sus compañeros que nadie podía llamar hasta las ocho. Al parecer estaba consultando […]

