Ha accedido a los LA PAVOTECA - Blog de Antonio Javier Roldán sobre la etapa de la adolescencia archivos del weblog de Noviembre, 2008.
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- Afectividad (8)
- Cuerpo (8)
- Familia (8)
- Formación (8)
- Personalidad (9)
- Presentación del Blog (4)
- Sociabilidad (8)
- Vídeos (16)
- 30. Mayo 2010: LA PAVOTECA - "Explorando tu mundo"
- 30. Mayo 2010: La escalera
- 29. Mayo 2010: Danzando en el círculo de las hadas
- 18. Abril 2010: El día del libro
- 26. Marzo 2010: Una flor en primavera
- 21. Marzo 2010: ¡Qué sabrán las chicas!
- 10. Marzo 2010: Soy
- 8. Marzo 2010: La cueva del senet
- 3. Marzo 2010: La isla del tesoro
- 21. Febrero 2010: Mariposas en el corazón
Archivo para Noviembre 2008
Capítulo 17
28. Noviembre 2008 por Antonio Javier Roldán.
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Esta vez va en serio |
Existen muchas personas que se han marcado una meta en la vida y que han cultivado su voluntad para lograrla. Suelen ser gente que cree en los sueños y que está dispuesta a poner a prueba sus propias barreras mentales y físicas para pelear por hacer de sus deseos una realidad. Personas que planifican sus objetivos, se sacrifican al máximo, priorizan sus necesidades, buscan ayuda si desfallecen y hacen de la caída el primer paso para coger más fuerza. A veces me topo con alumnos que suspenden conmigo las matemáticas y que me miran fijamente a los ojos, con esa mezcla de rabia y orgullo herido que tanto me gusta, y me dicen que van a recuperar la materia tan seguro como que el orden de los factores no altera el producto. En esos momentos les suelo responder algo del tipo “si sacas sobresaliente te autorizo a restregarme el boletín de notas por la cara” o “si lo consigues te invito a lo que quieras en las Fiestas del Colegio“. Luego, claro, alguno viene muy contento en las Fiestas y me dice eso de “Profe, me debes un perrito mixto con Coca Cola“. Y yo voy y pago como un señor, dejándome sin blanca, pero más feliz que un ocho.
Para aquellos otros que se meten en su concha de caracol ante el “Everest matemático” y me dicen que con 13 años, sanotes como manzanas y sin más obligación que el estudio, se ven incapaces de vencer a mi asignatura, les voy a contar una historia real, que alguna vez he usado en mis tutorías, pero que ellos por su edad no conocieron de primera mano. Es la historia de Javier Otxoa Palacios.
Javier y su hermano Ricardo eran dos grandes aficionados al deporte que desde su nacimiento tuvieron la mala suerte de padecer problemas de bronquitis asmática, una afección que hoy en día quizás tuviera mejor pronóstico, pero que por aquel entonces obligó a la familia a buscar un clima más cálido en Málaga. Allí, afortunadamente, pudieron escoger un deporte para practicar entre una gran variedad. El elegido fue el ciclismo, en parte gracias a la afición de su padre a salir con la bicicleta a hacer cicloturismo. A pesar de su corta edad aguantaban bien el ritmo de los mayores por lo que su dedicación fue aumentando poco a poco, compitiendo y entrenando hasta llegar a equipos profesionales.
Los adultos recordamos a Javier ganando una histórica etapa del Tour de Francia el 10 de julio de 2000, por delante del campeón Armstrong, quizás el mejor ciclista de la historia.
El 15 de febrero de 2001, los dos hermanos se encontraban en Málaga entrenando con la bici cuando un coche les atropelló con nefastas consecuencias. Ricardo falleció en el acto y Javier quedó gravemente herido, con parálisis cerebral, tan compleja que los propios médicos dudaron sobre si era conveniente desconectarle de las máquinas que le mantenían con vida. Incluso en el caso de sobrevivir, quedaría inválido en una cama o en una silla de ruedas. Pero Javier optó por luchar y vivir. Su cuerpo de deportista le ayudó a subir el puerto de montaña más alto de su carrera, quedando con secuelas físicas y neurológicas para siempre. No recordaba nada del día del accidente, olvidó leer y escribir, sufría jaquecas y dolores, y necesitaba alguien junto a él todo el día. Lo pasó mal, muy mal, pero decidió seguir adelante.
Comenzó una nueva vida, justo en el punto donde quedó la anterior. Escogió la bicicleta, el sueño cumplido, y le pidió un esfuerzo más a su convaleciente voluntad, esa que a veces guardamos en el rincón de las excusas infantiles mientras tiramos por el camino fácil. Empezó desde cero, tanto que con volver la cabeza hacia atrás perdía el equilibrio. Hizo rehabilitación durante mucho tiempo, le echó horas y logró adaptar su cuerpo de nuevo a la bicicleta. Entonces ocurrió: lo inesperado: Año 2003, Campeonato de Europa paralímpico y medalla de Oro en la contrarreloj individual y de plata en persecución en pista en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004. Este verano volvió con la de oro en la modalidad de contrarreloj individual y la de plata en fondo en carretera en los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008. Admirable.

A Javier le robaron su vida y supo levantarse desde los escombros de la anterior. ¿Qué mejor definición de voluntad que su ejemplo?
Así que para mis alumnos, esos que están en la flor de la vida y que dudan si coger al toro, a las mates o a cualquier otra materia o bicho, por los cuernos, recordarles que ellos no forman parte de los 50 millones de niños que no se registran cada año al nacer y que legalmente no existen, ni están entre los 250 millones que trabajan en vez de ir al cole, ni sufren esclavitud, matrimonio forzoso, mutilación, guerras, violencia o abandono. Además, están vivos, más que nunca, y acompañados por sus familias y profesores para iniciar un viaje maravilloso hacia la libertad a través del estudio. Por lo tanto, el día de las notas, estaré esperando en el pasillo del cole a que alguno de ellos me miré a los ojos con la fiereza de un tigre a régimen de alpiste light y me diga eso de: “Profe, esta vez va en serio. Me voy a poner como una fiera con los dichosos polinomios y le voy a sacar un sobresaliente que me va a tener que comprar todo el kiosco de los perritos calientes. Por estas“. Entonces yo le devolveré otra mirada felina, directamente proporcional a la suya, y le responderé que “cuando quieras y como quieras, valiente“.
Estamos citados para entonces, chaval. Tú, yo y tu voluntad.
Antonio Javier Roldán
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Colaboraciones |
Carta a mis padres
Queridos papá y mamá:
Quería daros las gracias por las muchas cosas que me habéis dado, por todo lo que habéis hecho por mí desde que nací. Quiero que sepáis que os quiero muchísimo aunque casi nunca lo diga. Quiero que entendáis que en esta etapa en la que estoy es muy complicada porque te abarcan muchos pensamientos a la vez y es imposible tener las cosas claras. Hay tantas cosas por decir, tantas cosas por hacer, pero solo hay dos palabras para expresar lo que siento: Os quiero y lo siento. Pero aun así no es suficiente porque como agradeceros que me hayáis dado la vida. Bueno espero que me perdonéis si alguna vez os he hecho enfadaros o poneros tristes y aunque puede que esto me porte mal tened presentes esto porque es lo que de verdad siento.
Papa y mama os quiero.
Ana Terrón Ruiz (13 años)
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José Manuel Calderón
Biografía: Wikipedia
Web: Oficial

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?
A los 13 anos. Me fui a 800km de casa para jugar a baloncesto.
2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?
Era algo nuevo pero muy interesante, tuve que descubrir muchas cosas en muy poco tiempo.
3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?
Lo mío era muy fácil, sobre todo en jugar a baloncesto.
4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?
Creo que buena, aunque está claro que a mis padres tenía que escucharles y hablarles mucho.
5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?
No realmente, sólo disfrutaba haciendo deporte.
6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?
La de un chico normal, casi siempre deportiva.
7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?
Sí, de los entrenadores y tutores que estaban encargados de mí.
8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?
Siempre me ha gustado todo tipo de música.
9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?
No.
10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?
Sólo que eché de menos a mi familia, que son muy importantes en tu vida.
¡Muchas gracias, José Manuel!
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Materiales recomendados |

Web: “Sociedad Española de Medicina del Adolescente”
La Sociedad Española de Medicina del Adolescente nació en 1987 como sección especializada de la Asociación Española de Pediatría, y bajo el impulso del Dr. Blas Taracena del Piñal, su fundador y primer presidente. Su objetivo es conseguir una atención a la salud integral de los adolescentes para lo cual no se conforman con la actividad terapéutica, sino que quieren incidir en la sociedad para que se desarrolle una verdadera actividad preventiva.
Tanto para familias, jóvenes y educadores dispone de bibliografía recomendada así como de varios artículos de consulta a los que se puede acceder en formato pdf.
Como la página pertenece a la SEMA encontramos en ella diversos enlaces sobre educación para la salud, vacunas, dermatología, ginecología, alimentación, drogas-tabaco y sexualidad entre otros. Especialmente útil puede resultar el directorio de enlaces para padres y el de publicaciones dirigidas al adolescente en el que se encuentra información sobre sexualidad, internet, tatuajes y piercing, técnicas de estudio o la primera regla.
Índice
- Padres.
- Jóvenes.
- Artículos.
- Agenda.
- Enlaces.
- Publicaciones.
- Congresos y otras asociaciones de adolescencia.
COMENTARIOS: Cuando pongas un comentario el Blog te pide que sumes dos números para que este sea aceptado y evitar el spam. Por ejemplo: Si pone “Por favor añada 10 y 5″ entonces hay que escribir 15. Si haces mal la suma te suspende en matemáticas.
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Capítulo 16
21. Noviembre 2008 por Antonio Javier Roldán.
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Estoy harto de las normas |
Un adolescente sin normas es como un espléndido piso que no tuviera tabiques, es decir, un amplio espacio con poca funcionalidad. Los tabiques nos delimitan cada una de las habitaciones otorgándonos cierta libertad para decorarlas dentro de los límites marcados por el propio uso. Pero además de tabiques son necesarias las puertas, las ventanas –para airearnos de vez en cuando- y los muros de carga, vigas y pilares que realizan la función de dar forma y soportar todo el peso.
La educación y la familia pertenecen a la estructura, resistente pero a la vez algo flexible para soportar las tensiones y los malos vientos. Los tabiques se construyen a partir de normas que señalan las directrices de actuación dentro del espacio propio. Sin embargo, en la etapa de la adolescencia los protagonistas discuten sobre la distribución de la vivienda personal que le hemos construido los adultos porque es habitual a su edad cuestionar e intentar mover los límites que hemos levantado usando ladrillo y cemento, sin saber que ellos mismos se sienten protegidos y queridos cuando la familia les muestra las fronteras que no deberían cruzar. Evidentemente las normas irán evolucionando con el paso del tiempo y no son las mismas para un preadolescente que para un universitario. ¿No reformamos nuestra propia casa pasados unos años?
Al llegar a la adolescencia, momento en el que ya no vale el “porque yo lo digo” o “no hay nada que hablar”, es interesante negociar –no confundir con regatear- con el adolescente esos límites y normas que deberá cumplir en lo sucesivo, sin caer en la trampa de convertirnos en una máquina expendedora de privilegios. Tan negociables son los derechos como los propios deberes. ¿Por qué no hacer una lista con las tareas domésticas con las que puede colaborar?
A partir de los 15 o 16 años surgirán los conflictos relacionados con las discotecas o los horarios de recogida en casa. “A Fulanita la dejan hasta las once”, “Pues los padres de Menganito si le dejan ir a la discoteca”, “¡Vaya familia que me ha tocado!”, etc. Aunque la frontera de la negociación está en la integridad física o psicológica del protagonista, conviene dialogar también estos temas más espinosos, explicando con sinceridad los riesgos que motivan estas restricciones horarias y de asistencia a determinados lugares, si no las cumplen. El problema es que el excesivo proteccionismo hacia los niños les está privando de la vivencia de la enfermedad y de la muerte, por lo que en el fondo se sienten indestructibles e invulnerables.

En el caso de fuerza mayor, como la pérdida de un autobús (excusa clásica), deben saber que hay que avisar a casa, una norma de convivencia básica. Así se les está educando en la autonomía y responsabilidad, tarea que debe iniciarse desde la infancia. Para esto sí sirven los móviles y no para gastarse un pastón en politonos.
Hoy en día la calle es más peligrosa que hace veinte años, y hace veinte años más que hace cuarenta. Los jóvenes lo saben y lo perciben. Por eso en el fondo agradecen estos límites como una prueba más del amor de sus padres por ellos, ya que le otorgan seguridad y tranquilidad en su exploración del mundo adulto.
Una vez consensuadas las normas y explicadas aquellas que precisan de menos diálogo –“Lo siento hijo, hasta que seas mayor debo cuidar de ti”- llega el momento de vigilar su cumplimiento. En esta tarea es muy útil el reforzamiento del buen comportamiento y de las responsabilidades cumplidas, no solamente con buenas palabras como “Enhorabuena” o “¡Gracias!”, sino también con una mayor implicación del joven en la elaboración de sus propias normas, lo cual le resultará muy motivante en su camino hacia la madurez.
En el caso de que no cumpla las normas no se puede ceder, porque si lo hacemos volverá a cuestionar cualquier límite que le pongamos en el futuro. En ese caso podemos explicarle que quizás no ha sabido moverse en las coordenadas que le hemos puesto -o se ha puesto-, por lo que el estrechamiento de las cotas de libertad –castigo- lo apreciará como parte del aprendizaje para lograr sus objetivos en un futuro.
Un adolescente sin normas o límites se sentirá inadaptado y marginado en una sociedad en la que la tolerancia y la convivencia nos obligan a seguir unas determinadas reglas de juego. Por eso es tan importante que el pájaro vaya abandonando poco a poco el nido y se enfrente al mundo que le espera ahí fuera, conociendo y conociéndose, siempre dentro del marco de referencia y seguridad que le ofrecen los adultos a los que está unido afectivamente.
Antonio Javier Roldán
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Colaboraciones |
Poemas transitivos
Poesía absurda
Abrazar estrellas como niños.
Mirar niños como flores.
Oler flores como perfumes.
Derramar perfumes como lágrimas.
Secar lágrimas como heridas.
Mª del Carmen Martín Palacios (13 años)

Poema a la vida misma
Hacer amistades como historias.
Contar historias como trabajos.
Dar trabajos como acciones.
Realizar acciones como sentimientos.
Tener sentimientos como vidas.
Vivir vidas como alegrías.
Recibir alegrías como regalos.
Regalar regalos como canciones.
Escuchar canciones como disparos.
Ver disparos como tristezas.
Sentir tristezas como guerras.
Vencer guerras como muertes.
Alejandro Sánchez Rodríguez (13 años)

Lo maravilloso y absurdo de un mundo ideal
Volar mariposas como ángeles.
Brillar ángeles como estrellas.
Contar estrellas como números.
Unir números como manos.
Leer manos como cuentos.
Viajar cuentos como mundos.
Descubrir mundos como laberintos.
Descifrar laberintos como códigos.
Juntar códigos como pinzas.
Ver pinzas como nubes.
Recorrer nubes como calles.
Nadar calles como mares.
Sentir mares como vientos.
Mover vientos como arenas.
Encontrar arenas como recuerdos.
Soñar recuerdos como príncipes.
Imaginar príncipes como princesas.
Nuria González Muñoz (13 años)

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Pablo Motos
Biografía: Wikipedia
Web: El Hormiguero

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?
A los 13 años.
2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?
Estaba convencido de que en general eran todos unos merluzos aburridos que me contaban cosas que no me interesaban y por otro lado tenía la necesidad continua de retar a mis padres y hacer lo contrario de lo que me dijesen, supongo que era víctima de mis propias hormonas.
3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?
Básicamente hacía el gamberro. Es un milagro que esté vivo porque alguna vez me pasé más de la cuenta… pero se pasa y luego te das cuenta de que tus padres no son tus enemigos, y que hacer el bestia tiene consecuencias chungas.
4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?
Tenía poca, pero me hice muy amigo de un profesor que me entendió, y le quería mucho. Creo que tenía la capacidad de escuchar sin juzgar todo lo que hacía y eso me hacía sentirme bien.
5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?
Tenía complejo por mis pecas y porque a mis amigos les salían pelos por el cuerpo y a mí no. Por lo demás todavía no sabía que era bajito.
6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?
Creo que tenía una gran capacidad para ponerme ropa con colores que no combinaban entre sí. Después pasé a vestirme como mi grupo favorito de la época. Llevaba el pelo de punta y me pintaba los ojos. Todavía recuerdo la mirada de conejo de mi padre cuando me veía sentarme a la mesa a comer.
7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?
Ninguna, venía un cualquiera, te daba algo y lo probabas… Pero no era tan químico como ahora. Y la diferencia es grande, no es lo mismo la marihuana que el cristal… No me gustan nada las drogas. Tengo un par de amigos muertos por su culpa y otros tres o cuatro que ya no recuperarán su vida jamás.
8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?
Me gustaba Pink Floyd, los Thopmson Twins, Sof Cell, Yelow, los Rolling, New Music From a to b, Shakatak, J.J. Cale y tambien Jean Michel Jarre, The Bee Gees, Paco de Lucía, el Camarón, los Daf, en fin, la lista es interminable. Y en cuanto si los sigo escuchando, pues a la mayoría no, ahora me gusta investigar con gente como Shainko, Arto Tuncboyaciyan, Paolo Conte, Carmen Paris, Albert Pla o Diego Carrasco.
9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?
Por supuesto. Cuando piensas solo en ti te sientes muy desdichado y piensas que el mundo es muy injusto porque las cosas no son como a ti te da la gana. Esto te hace estar en guerra con todo el mundo menos con quien te da la razón, es decir, tus amigos. Pero eso es estar fuera de la realidad. Cuando pasa el tiempo aprendes a esforzarte por escuchar y comprender a los demás. Si no aprendes eso es imposible ser feliz y estar tranquilo.
10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?
Hubo un cambio absoluto un buen día que un amigo mío se mató en un coche y a otro lo metieron en la cárcel. Me alegro mucho de aquel cambio porque si no yo ahora no estaría donde estoy.
¡Muchas gracias, Pablo!
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Materiales recomendados |

Libro: “Aprende a estudiar”
A veces los libros sobre técnicas de estudio están cargados de una nomenclatura al alcance de unos pocos entendidos en la materia. Otras veces nos ocurre lo contrario, que parecen orientados sólo a los alumnos y alumnas, por lo que tanto la maquetación como el contenido de tan asequible podría perder algo de rigor. En el caso de este libro de Concepción Fernández Rodríguez, concentra en doscientas páginas las distintas fases del estudio, con su problemática y estategias de forma amena y clara para familias, profesores y alumnos, usando un lenguaje claro y ejemplos prácticos.
Cuando escogí este libro para recomendarlo en el blog, hice una preselección entre ocho, y este me pareció el más completo para trabajarlo en un ambiente familiar o escolar.
Índice
- ¿Por qué resulta aburrido estudiar?
- Aprender a estudiar
- La planificación del estudio.
- La lectura.
- Las clases.
- Aprender con método.
- Motivación y concentración.
- ¿Cómo preparar y afrontar un examen?
- ¿Cómo pueden ayudar los padres?
- Las técnicas de estudio en el aula.
- Lecturas recomendadas
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Capítulo 15
14. Noviembre 2008 por Antonio Javier Roldán.
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El entrenamiento |
Aunque hayan pasado muchos años aún evoco con ternura cada una de las escenas de mis primeros pasos en la selva del amor, donde me sumergía en la adolescencia en busca de esa flor que se ocultaba entre lianas, pirañas, anacondas y otros peligros más o menos identificados. Hasta donde me alcanza la memoria, recuerdo que fueron más abundantes los días en los que iba con el machete abriéndome camino que los que era obsequiado con una sonrisa de esperanza, una mirada por la que navegar o una leve caricia que me rompiera en mil pedazos. Sé muy bien que aquel extraño viaje era necesario para ver el sol -que aún me calienta- entre tan oscura espesura. Lástima que a esa edad no me diera cuenta de la necesidad de sufrir el rechazo o el desencanto como paso previo a la felicidad.
En esta etapa, en la que las emociones y los sentimientos van y vienen como en un carrusel (Ver Capítulo 1), es fácil enamorarse y desenamorarse con facilidad. Muchas veces las relaciones de pareja entre personas adultas fracasan, por lo que mucho más habitual es que suceda algo similar entre personas que están cambiando de personalidad y de cuerpo casi diariamente.
Las características esenciales del amor en estos primeros escarceos podrían ser:
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Platónico: Se idealiza a la persona amada desde la distancia, con poca información disponible. El amor en estos primeros años de la juventud suele tener pocos cimentos, porque la persona todavía no los tiene.
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Exploratorio: A través de estos sentimientos buscamos tanto conocer al sexo opuesto como descubrir nuestra capacidad afectiva.
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Físico: Se confunde la atracción física con el enamoramiento por lo que, si la pareja llega a formarse, los preámbulos sexuales se realizan sin que exista una comunicación o conocimiento mutuo.
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Prioritario: En una edad en la que relaciones sociales están en auge y las hormonas dictan gran parte del comportamiento del adolescente, la reciprocidad de los sentimientos o el rechazo marcan su estado de ánimo.
Cuando se acerca la fecha de San Valentín suelo hablar con mis alumnos de este tema y suele ocurrir que cerca del noventa por ciento confiesan estar o haber estado enamorados. Muy pocos de ellos admiten haber logrado ser correspondidos y son mayoría los que viven la experiencia en secreto o han sido rechazados. Este amor no correspondido puede convertirse en una obsesión que se transforme en un grave problema a ojos del adolescente, tanto que puede marcar su estado de ánimo o su rendimiento escolar. Yo les suelo decir en clase que el fracaso es, evidentemente, una experiencia no deseable para nadie, pero que no es una etiqueta que nos peguen de forma definitiva: “He sido rechazado”. Además, tener novia o novio no es como comprarse un reproductor de Mp3 que tiene garantía en caso de avería. Las experiencias de este tipo son un buen entrenamiento para conocerse a sí mismo. ¿Alguien puede imaginar a un futbolista que se negara a ejercitarse o a recibir paradas en los entrenamientos? ¡Seguro que el día del partido sale corriendo al primer contratiempo o entrada fuerte de un defensa! Por ese motivo es necesario un buen entrenamiento afectivo, con alegrías y desengaños, para poder jugar un buen partido en el futuro.

Una vez superado el fracaso, al iniciar una nueva relación ya estamos preparados para lo que venga porque ya lo hemos entrenado con anterioridad. Por eso, en estas edades, salvo casos afortunadamente excepcionales, las relaciones amorosas suelen estar más cercanas a la iniciación y al entrenamiento de cara al futuro, que al inicio de una relación duradera. Sin embargo no debemos menospreciar la sinceridad y belleza de los sentimientos de este tipo en el inicio de la juventud, porque son la capa afectiva que dará armonía a las relaciones sexuales -de las que hablaremos en capítulos posteriores- y a la convivencia entre dos personas.
Hace algunos años preparé con mis alumnos un relato sobre la vida de una adolescente de 14 años. De él he sacado este fragmento:
Querido diario:
Le he dicho a mi madre que había quedado con Noelia pero, por la expresión de su cara y por la forma en la que me he arreglado para salir, estoy segura de que se olía algo. No me gusta mentir, así que prefiero que se haya dado cuenta. He llegado al portal de Luis, que está en una de las Torres de la calle del parque, he seguido sus instrucciones y he subido a la planta de arriba, donde Luis ha pegado un cartel al pie del último tramo de escalera que decía “Al mirador del Sena”. He subido rápido. El corazón me latía muy deprisa, por el esfuerzo y por los nervios. ¿Qué sería?
Me ha recibido, bajo un cielo estrellado, con una gran sonrisa dándome la mano para salvar el escalón final que da a la azotea del edificio. La luna estaba despertándose en un cielo rojizo. Mi anfitrión me ha mostrado un póster de la Torre Eiffel, que ha pegado sobre el cuarto de motores del ascensor, con una vela encendida a sus pies, ha conectado un reproductor de música, con el sonido de un acordeón y me ha invitado a bailar. Hemos permanecido abrazados durante varios minutos, corazón con corazón, dejándonos deslumbrar por los focos de los barcos que cruzaban el río y respirando el aroma de la creciente primavera parisina.
Detrás de nosotros, las estrellas han comenzado a bailar, lentamente, sin hacer ruido, para no despertarme de mi sueño. Cuando la música ha cesado, nos hemos asomado al Pont d´Léna, que estaba repleto de turistas, para ver la Torre reflejada sobre el agua dialogando con la luna.
Como hacía frío, hemos dejado París para volver a casa. Luis me ha preguntado si París era como yo lo imaginaba y le he dicho que no, que era más bello que en mis sueños.
Creo que me estoy enamorando de Luis.
Antonio Javier Roldán
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Colaboraciones |
Mi proyecto de vida
A veces escuchamos por la calle, o en los medios de comunicación, un comentario del tipo “los jóvenes de ahora no tienen ideales“, o esa otra sentencia que afirma con gravedad que “no piensan en el futuro“. Cada uno habla según su experiencia. La mía me indica que los adolescentes del siglo XXI tienen su propio proyecto de vida y que este es fruto de la sociedad que los adultos hemos ido conformando para ellos. Resulta reconfortante comprobar como las ilusiones de estas personas son muy parecidas a las que tuvimos -o tenemos- nosotros los mayores. Como ejemplo, vamos a asomarnos por un instante a los proyectos de Inés López Jimeno, Óscar González Vázquez, Lorena Lozano Pereira y María Maraver García, estudiantes de 2º de ESO en un colegio de Madrid, que están asomándose a la adolescencia poco a poco.
El proyecto de Inés

El proyecto de Óscar

El proyecto de Lorena

El proyecto de María

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José Andrea
Biografía: Wikipedia
Web: “Donde el corazón de lleve”
Web: Mago de Oz
Este examen de “La Pavoteca” a José Andrea está dedicado con todo mi cariño a Carmen Molina (http://www.myspace.com/fotocarmenmolina),que organizó un inolvidable viaje a Santa Cruz de Mudela para que decenas de seguidores de Mago de Oz pudiéramos pasar una tarde en los ensayos del grupo compartiendo con ellos una calurosa tarde de junio. Días después publiqué unas letras dedicadas a esa jornada en mi anterior blog, bajo el título “Corazón de juglar”. Carmen fue tan amable de colgar mi enlace (http://www.magodeoz.com/_new-web/prensa/)en la web oficial del grupo como un artículo más de prensa. Meses más tarde, abusando de su disponibilidad, me puse en contacto con ella de nuevo para pasarle el examen a José Andrea, el cual recibí a las pocas horas.
Te vi desde el público en el concierto de “Vista Alegre” realizando tus fotos del evento para que todos recordáramos aquella tarde. No pude acercarme a ti para darte las gracias, pero lo hago ahora.
Va por ti, Carmen… ¡Gracias!
CORAZÓN DE JUGLAR
Durante las cuarenta y cuatro semanas en las que un bufón (Ver “La máscara del bufón”), de dorada indumentaria, ha hecho malabarismos para ocultar su mascara al que suscribe, he tenido la fortuna de encontrar unos aliados en mi empeño por descubrir su verdadera faz. Con la belleza de su música me han arropado cada semana en la sección “Buscando la belleza”, desenmascarando con sus versos las palabras que el bufón escondía en mi propia alma. Durante muchos años ellos han sido los juglares emocionales que caminaron a mi lado componiendo la sinfonía de los recuerdos que sostienen la persona que, todavía a las puertas de la cuarentena, sigo proyectando como un incurable adolescente.
Dicen que son una especie en extinción, que los retazos de su corazón están a un clic ratón y que, por muchas puertas que le pongamos al mar en forma de impuestos indirectos en los soportes musicales, su modo tradicional de ganarse la vida ya no pasa por la venta de su música. En una sociedad orientada al consumo brutal el intercambio de archivos por Internet les esta excluyendo de la cadena de producción, obligándoles a retornar a la senda de los juglares, aquellos nómadas que con su canto llenaban nuestra imaginación con los reflejos del exterior de la muralla. Su cercanía a la gente, la disponilidad para ofrecernos su sombrero e invitarnos a compartir con ellos la celebración de su música, son los nuevos activos con los que se defienden en el ágora global.
El pasado 18 de junio por la tarde fui invitado a un ensayo de un grupo de juglares llamado Mago de Oz (aparecieron en este blog el 30 de noviembre). Durante un par de horas nos enseñaron a sus visitantes sus secretos, compartieron con nosotros algunas canciones en un pequeño concierto, nos convidaron en una tarde calurosa y nos trataron con mucho cariño. Sus canciones nos hablan de superación, amistad, amor, ecología o libertad… Ellos parecen defender sus ideas con la coherencia de sus actos, como dejó patente su espíritu de acogida.
Mi vida ha sido un flechazo continuo por la música, desde los singles de los sesenta que mis padres dejaron en mis manos siendo todavía un crío, pasando por todos los grupos de rock, cantautores y mitos de la movida que fueron mis hermanos mayores en la adolescencia. Cada uno de ellos es el guardián de mi memoria sin saberlo. Por eso agradezco sinceramente a Mago de Oz el que me dejaran penetrar en su mundo de sueños, esa ciudad de los árboles perdidos que van a llevar por todo el país. Necesitamos el corazón de los juglares en esta era en la que los líderes de opinión están a nómina de los grupos mediáticos, porque la belleza es la urdimbre más poderosa para cambiar al ser humano.
Entre las ruinas de la industria discográfica surgirán vencedores aquellos artistas que se comprometan con una causa y que hagan de su canto una voz a la que unirse. Woodstock, Bangladesh, Live Aid, Mandela, Live8, son algunos de esos eventos en los que se nos invitó a cambiar el mundo y que sirvieron para refrescar las conciencias de muchos de nosotros, especialmente de aquellos que se encuentran buscando su lugar en esta sociedad y suplican por modelos que les inciten a vivir el humanismo por encima del materialismo.
Y a vosotros, Txus, Mohamed, José, Jorge, Carlitos, Frank (que te mejores de lo tuyo), Peri, Fernando, Kiskilla y Patricia, desearos que sigáis siendo trovadores hasta que el cuerpo aguante. Porque, como decía el “profesor” Ramón Trecet, “Buscad la belleza: es la única protesta que merece la pena en este mundo”.
Antonio Javier Roldán -19 de junio de 2008-

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?
Creo que a los 12 años.
2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?
Como algo sin esencia ni alma, en el que cado palo debía aguantar su vela.
3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?
En intentar conseguir dinero para pagarme las clases de música.
4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?
Nula.
5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?
Nada de nada.
6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?
Ni me planteaba eso. Bastante teníamos con vivir…
7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?
Ninguna.
8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?
De todo tipo, desde Vivaldi a Verdi, desde Return Forever a Black Sabbath, pasando por Yes, los musicales… De todo.
9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?
Aún lo siento.
10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?
Por supuesto después de mucho cavilar filosofar y blablabla, llegue a la conclusión de que todo, absolutamente todo, se resume en dos preguntas, ¿por qué? y ¿por qué no? Llevándolo al extremo tanta razon tendría Jesucristo como Hitler o Ghandi o el kiosquero de mi barrio. ¿O no? ¿Quién lo dice? .
¡Muchas gracias, José!
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DVD: “Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero”
Al comienzo de 2º de bachillerato, Juan se enamora de Sara, la chica nueva de su clase. Juan es un chico algo reservado, y por ello guarda en secreto su amor, que no confiesa ni a sus mejores amigos. Por supuesto, tampoco se atreve a confesárselo a la interesada. Pero si Juan es un chico normal, Sara es más lanzada. Dice que se quiere morir y que colecciona momentos, mostrando un mundo interior tan complejo y rico que desconcierta al muchacho no reconociendo en algunos momentos los sentimientos que la chica muestra por él. Cuando se aproximan los exámenes ella le propondrá robarlos y Juan aceptará para compartir una aventura con ella, que tendrá un final inesperado.
Durante la película se trata en varias ocasiones la retirada del futbolista Emilio Butragueño como una metáfora del adiós a la infancia y a cierto tipo de sueños. En ese transitar a la vida adulta el padre de Juan le comenta a su hijo que en la vida no hay más de tres mujeres, viniendo a decir que el verdadero amor, el que nos llena por completo, es muy difícil de encontrar y conservar.
La película es una comparación continua entre los dos sexos, distintos en las formas pero tan cercanos en sus miedos y escaramuzas por la vida adulta. Como dice el protagonista mientras ellos leen “El principito” ellas ya están con “El príncipe”. Al final ambos grupos se juntan en la fiesta final de curso, donde el amor y la búsqueda común de la afectividad les unirá.
Índice
- Película.
- Menús interactivos.
- Accesos directos a escenas.
- Trailer.
- Filmografías.
- Fichas técnicas.
- Documentales.
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Capítulo 14
7. Noviembre 2008 por Antonio Javier Roldán.
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Un ring en el salón |
Todo ocurrió por una tontería. Parece ser que Carlos había sido invitado al cumpleaños de Menganitez en un local que el susodicho había alquilado a un comerciante en los bajos de su tienda, algo así como un zulo con poca ventilación y nulo control legal. Aquel sotanillo inmundo iba a ser el escenario de un desparrame del 9 en una escala del 10 en el que Pérez quería recrear un remake de “Risky Business” con toques evocadores de “Porky´s”. Los padres de Carlos observaban boquiabiertos como su cachorrito les contaba con absoluta naturalidad los planes que pensaba perpetrar el sábado tarde-noche-madrugada. ¿Cómo qué vas a ir a dónde, para hacer qué, en compañía de quién? Tú deliras hijo. Entonces fue cuando las paredes temblaron.
A Carlitos la negativa de sus padres le pareció “propia de un par de dictadores”, con tendencia a “coartar sus más elementales libertades” y “digna de ser restregada por la bolsa escrotal”. Ante tan magno exabrupto, su padre se contuvo, contando hasta diez para no picassearle el rostro a su vástago, evitando salir en los papeles como ejemplo de brutalidad parental. Así el ring de pelea se instaló en el salón, como quien no quiere la cosa, y se libró una batalla verbal en la que los reproches acumulados en las últimas semanas fueron utilizados como armas arrojadizas entre ambos contrincantes.

Es comprensible que a veces ambas partes se dejen llevar por el corazón más que por la cabeza. Al fin y al cabo, hablamos de una discusión entre personas que se quieren y conocen, peligrosa combinación a la hora de causar daño con las palabras. Es muy importante que ante esta situación los adultos sepamos tomar las riendas para minimizar las consecuencias de la pelea y, si es posible, apartarla hasta que los nervios desaparezcan.
Aunque a veces escuchemos una propuesta del adolescente que podemos calificar de peligrosa para su integridad, descabellada o absurda, resulta conveniente que nos guardemos esos calificativos para nosotros mismos, para que el contrincante no se repliegue en sí mismo cual tortuga en su caparazón. Ya se sabe que un caparazón es opaco, impermeable y muy resistente. Cuando nos vemos inmersos en una discusión airada hay que dejar al joven que haga su discurso y desarrolle sus ideas, incluso aplaudirle cualquier resquicio de sensatez en sus palabras, para así enseñarle que, dentro de los límites marcados, existe espacio para el diálogo. Es un buen método para centrarnos en el propio problema y no en la discusión. Nos encontramos ya con un pequeño adulto en ciernes con el que ya hay que renunciar y negociar, sin perder con ello la autoridad.
¿Cómo actuar cuándo en ese clima de afectividad y diálogo surge la expresión hiriente o la falta de respeto? Lo primero que hay que hacer es no reaccionar en caliente, para poder abordar el tema más adelante, cuando escampe, de forma tranquila y pausada. Es comprensible que los padres sientan dolor cuando la personita a la que han entregado durante sus años su amor, entrega y tiempo se les enfrenta apuntando con su arma al corazón. Cuando de la boca del adolescente sale una acusación o reproche de bastante crudeza, tenemos que diferenciar si ha surgido a raíz de los límites que le estamos poniendo, tan necesarios en esas edades, -Capítulo 2- o si existe algún problema de fondo que conviene aclarar. Por eso es bueno retomar lo ocurrido pasados los días, cuando las heridas estén cicatrizando.
Algunos padres, ante esta situación, piensan que algo hicieron mal durante su educación en la infancia, pero no suele ser así. Si los cimientos son buenos aguantarán el huracán con pocos daños. El enfrentamiento con los adultos y la oposición a su familia son propios de la edad, e incluso forman parte de la transición a la edad adulta.
Una vez aceptado que la discusión hay que evitarla para que no sea ella misma el centro del debate, retomando el diálogo pausado en cuanto sea posible, debemos tener en cuenta que propiciando un diálogo y una negociación nos obligamos a razonar de forma argumentada y que a estas edades ya no vale el “porque yo lo digo”, el “soy tu padre, y basta” o “lo que dices son estupideces de tu edad”. Entramos en una fase de paciencia infinita en la que no podemos ponernos a la misma altura que ellos, porque nuestra autoridad, como ya se ha comentado en este blog -Capítulo 4-, nace de la coherencia y del afecto.
La misma paciencia, que evita que entremos al trapo en la discusión, nos permitirá esperar los resultados a largo plazo, porque en el fondo, durante esa discusión, el adolescente actúa como una esponja y se va guardando las enseñanzas de sus mayores para recuperarlas el día menos pensado.
Quizás no broten los frutos en el ring del salón, pero sí en el de la vida.
Antonio Javier Roldán
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Colaboraciones |
Recuerdos de un profesor jubilado (VI): Chuchi “El sandalias”
Yo creo que todo comenzó con el Concilio Vaticano II, que hizo mucho más cercana la figura de Jesús y todo lo religioso. También pudieron contribuir algunos movimientos católicos comprometidos, como la JOC, la HOAC y los curas obreros. O quizás fue el musical “Jesucristo Superstar”, e incluso el movimiento Taizé. Puede que fuera, y es lo más probable, la conjunción de muchas causas, pero el hecho fue que en los años 70 del siglo XX, todos nos hicimos una imagen nueva de Jesús de Nazaret.
En pocos años, el dulce Corazón de Jesús, el impresionante Crucificado de nuestra Semana Santa, o el temible Cristo Rey fueron sustituidos por otras imágenes, por otros modos de percibir su figura. Apareció el Jesús guerrillero, un poco a lo Che Guevara, que venía a liberar a los pueblos de su opresión. Muchas habitaciones juveniles tenían a las dos imágenes presidiendo su vida. Era el conductor de la liberación de los pueblos. El cristianismo no era una religión, era humanismo, y su método, muchas veces debería ser el análisis marxista. Se pasó del Ver-Juzgar-Actuar de los años sesenta a la dialéctica Tesis-Antítesis- Síntesis. No nos hablen de cielo e infierno. Jesús es el liberador de los oprimidos.
En el otro extremo, Jesús podía ser el amigo invisible, que no se mete en política, sino que te da nueva energía espiritual, que incluso se puede manifestar con milagritos. También en las habitaciones juveniles podía estar colgado un cartel de Jesús con la orden de “Se busca”, y con la recompensa de la vida eterna para quien lo encontrara, y eso lo intentaban muchos jóvenes, deseosos de superar la religión sacramentalista de sus padres. Surgió una nueva espiritualidad, que buscaba una línea más directa al margen de los ritos. Pero también Jesús podía ser un cantor protesta, un hippy, un payaso alegre que nos hace felices e incluso un extraterrestre con grandes poderes. Cada joven tenía su Jesús particular. Esto trajo a veces una mentalidad de secta, y podía ser difícil que un carismático entendiera a un “kiko”, o que los más mayores entendiéramos la oración de los grupos de Taizé.
En todos los colegios religiosos y parroquias se representaba “Jesucristo Superstar”, o bien otros musicales que lo imitaban, y que trataban sobre San Francisco o cualquier otra figura entre las más cercanas (y que eran muy pocas) que ofrecía el Cristianismo. Todos los jóvenes querían encontrar un Jesús cercano a su realidad y la mayoría fracasaron. Nadie les habló de la imposibilidad de desprender de su figura el misterio que la rodeó desde siempre. Todos quisimos un Jesús asimilable a nuestra ideología o circunstancias, pero me temo que no se dejó.
En mi parroquia se optó por las Comunidades de Base. Vivíamos la fe en grupos, y a veces nos mezclábamos, no sin trabajo, adultos, jóvenes y niños, y nuestro Jesús nos hablaba a través de la Biblia. Por lo menos, en eso confiábamos. Abríamos el libro sagrado con la esperanza de que Jesús nos orientara con sus palabras antiguas, como si estuviera allí agazapado esperando nuestra consulta. Tampoco nos libramos de los estereotipos sobre Jesús. Recuerdo un encuentro de fin de semana, coordinado por toda una figura nacional en la organización de grupos religiosos juveniles, y que, ante el asombro de los más veteranos, comenzó su charla sobre Jesús con las palabras: “Ahora vamos a hablar de Chuchi el sandalias”.
Antonio Roldán Martínez (Web)
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La Pavoteca examina a… |
Ángel Nieto
Biografía: Wikipedia
Blog: Moto GP

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?
Con 12 ó 13 años. Con esa edad ya sabía lo que quería que fuera mi futuro: las motos. A veces dejaba el cole para irme con la moto por ahí.
2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?
En lo que respecta a mi deporte, el motociclismo era totalmente minoritario. La gente me tomaba por loco, pensaba que era un majara. Me veían pasar por la calle con la moto y creían que era un ‘zumbao’… Hombre, ¡en esa época sí que estábamos un poco locos! Mi familia no tenía ni idea de lo que era una moto. Yo fui el primero que quiso dedicarse a esto. Siempre he sido muy persuasivo, sobre todo cuando quería algo. Realmente, cuando me proponía algo, lo conseguía como fuera.
3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?
En esa época, con 14 ó 15 años, me dedicaba a la moto. Ya me había trasladado a Barcelona y trabajaba como mecánico. No había consolas, ni móviles… de la tecnología que hay hoy, no existía prácticamente nada. Era otra vida, nada que ver. En estos 45 años han pasado muchas cosas.
Actualmente, creo que el acceso a las nuevas tecnologías y a la información es una maravilla: los jóvenes saben antes lo que es la vida. Pero también pierden mucho antes la juventud. El ser niño, depende de cómo y dónde te muevas, desaparece. Con 14 ó 15 años, ya te comportas como un tío de veintitantos años. Hoy se empieza mucho antes en las cosas y también se acaba mucho antes. Y es una pena.
En mi deporte, yo fui campeón del mundo con 37 años y me retiré a los 39. Hoy en día, a un piloto de 30 años le dicen que se vaya a casa ya. Creo que no debería ser así. Porque con 30 años, si no has tenido muchos accidentes ni lesiones, estás en el mejor momento: tienes experiencia, sabes lo que quieres. Me da pena por eso. Se empieza desde pequeñito: dejan de jugar y de pasárselo bien y los hacen mayores demasiado pronto.
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4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?
Yo con mi padre tampoco me sentaba a decirle lo que yo quería. Era un tío genial, fantástico y me dejó hacer lo que yo quería en la vida. Mi madre era un poco más la que controlaba el tema y está encantada y orgullosa de mí y de mis hermanos. Era todo muy diferente. Los padres se dedicaban básicamente a trabajar. Había que pagar las facturas. Yo vengo de una familia muy humilde. Mi madre fregaba escaleras y mi padre era taxista.
5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?
Yo es que en el físico no me he fijado hasta que he sido ya mayor. Era consciente de que no era ningún Alain Delon. Bueno, a medida que vas creciendo, pues te compras ese tipo de ropa que crees que te sienta bien y que refleja más tu estilo, tu personalidad… Ahora, paso mucho. Hubo una época en que le dedicaba más tiempo, pero ahora me da igual.
6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?
Cuando empecé a moverme por Italia me acuerdo que me compré unos zapatos iguales a los que le había visto a Adriano Celentano, blancos y negros. Hubo una época en que tenía mucha pasión por las cosas: me gustaban los relojes, ropa… Pero ahora me da igual.
7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?
En mi casa no se hablaba de nada de eso. No sabían lo que eran las drogas. Y el sexo era tabú. Pero a mí las chicas me gustan desde muy pequeño. Las motos y las chicas han ido paralelo.
8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?
Cuando era jovencito era un fan de Marisol, por ejemplo. Pepa Flores es una señora encantadora. Le tengo mucho cariño, porque la conozco y es genial. Y bueno, también los Beatles, los Rollings, Joe Cocker… Pero la verdad es que a los 15 años no tenía ningún sentido de la música: sólo vivía para las motos.
9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?
Yo tampoco me daba cuenta de si me entendían o no. A mí me daba igual. Yo iba a lo mío.
10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?
Yo veía la vida de una manera y cuando empecé a hacerme mayor, la vi de otra. Empecé a pensar en mi familia, en cómo salir de la pobreza donde estábamos. Empecé en pensar en mis padres, en echarles una mano, en mis hermanos.
MENSAJE DE ÁNGEL NIETO PARA LOS ADOLESCENTES
Yo les diría que aprovechen esa edad, que pasa muy rápido. Y es una edad genial para poder divertirte, pasarlo bien. Si te gusta el fútbol, pues te dedicas a ello; si te gusta estudiar, esfuérzate.
Lo que no me gusta es que el tema económico, el dinero está muy presente hoy en la sociedad que vivimos. Tanto tienes, tanto vales. Y creo que los tiros no van por ahí para la gente joven.
Me da la sensación de que lo más importante para un chaval jovencito es que tenga ilusión por algo. Algo que le haga levantarse cada mañana con motivación para afrontar un día con energía. Y centrarse en una cosa, no tocar 20 cosas a la vez.
Sobre todo eso, disfrutar de esos 14 ó 15 años, que se pasan volando.
¡Muchas gracias, Ángel!
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Web: “Padres y colegios”
El grupo editorial Siena tiene en la calle varias publicaciones de contenidos educativos. Una de ellas es “Padres y colegios” y su versión digital. En “Padres y colegios” encontramos opiniones y artículos de profesionales de la educación, pero también de personas conocidas, en otros campos, que aportan su visión de la aventura de ser padres.
Resultan muy interesantes los foros en los que se intercambian opiniones sobre cuestiones como el fracaso escolar, la hiperactividad, los centros educativos o las drogas, así como alguna guía para los padres en temas en los que se suele patinar por falta de información como puede ser la compra de videojuegos (ideal para las fechas que se aproximan).
También admite suscripción para el número impreso (sólo pagando los gastos de envío) o el digital por correo electrónico.
En “Educar hoy” podemos consultar una buena selección de las noticias sobre educación que pueden sernos de utilidad.
Índice
- Formación.
- En portada.
- Familia y sociedad.
- Educar hoy.
- Opinión.
- Hasta en las mejores familias.
- Guía para padres.
- Participa.
- Barómetro (encuestas).
- Foros.
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