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Capítulo 29

 

¿Cómo se conecta?

 

Cuando la tecnología del entretenimiento no había entrado todavía en los hogares, los adolescentes de entonces recorríamos nuevos mundos, viajábamos con nuestra imaginación y aprendíamos a reconocer los sentimientos a través de la lectura. Dice una leyenda urbana que un abuelo no hace mucho se acercó a la fiesta de cumpleaños de su nieto, un nene de ocho años, con “La isla del tesoro” bajo el brazo. El pequeñajo tomo el libro en sus manos, lo examinó con atención y le preguntó a su abuelo qué por donde se conectaba el cable USB. El pobre abuelo le miró con infinita tristeza y observó como aquel volumen, primorosamente encuadernado, era colocado sin reparo sobre un estante, rodeado por una pila de discos compactos y los mandos de la Play.

Siempre digo que uno de los lastres que afectan a los estudiantes de hoy en día es la cultura de lo inmediato. ¿Hace falta tragarse doscientas páginas de un tocho si lo mejor es la escena final? ¿Necesito estudiar tantos años si en mi juventud ya disfruto de todas las comodidades? ¿Para qué voy a vivir mi iniciación afectiva sexual de forma progresiva, saboreando cada etapa como preludio de la siguiente, si mi cuerpo ya está preparado para ser usado a pleno rendimiento? ¿Debo buscar información veraz para el trabajo de sociales si lo tengo todo hecho en la Wikipedia? Todo a un clic de ratón. El tiempo es oro y hay que minimizar el esfuerzo maximizando los resultados, sin tener en cuenta los efectos que esa conducta pueda causar a corto y a largo plazo.

Ya he comentado alguna vez en este blog que la percepción del tiempo en los adolescentes no tiene nada que ver con la de los adultos. Mientras que el adulto actúa como hormiga que guarda alimentos para el invierno -lo ve más cerca, me temo- la cigarra se dedica a disfrutar del momento. Eso sí, cuando llegan las primeras nieves vemos la cigarra saliendo a toda velocidad en busca de la paciente hormiga, la cual lo estaba viendo venir. Estos tecno-adolescentes han sido criados a la sombra de Internet, los móviles, las videoconsolas de última generación y la música en mp3 descargable en pocos minutos. Es imposible que entiendan el concepto de paciencia, de recompensas a años vista o de planificación de sus propios estudios.

En este caldo de cultivo es en el que los profesores y las familias nos empeñamos en hacerles ver a los más jóvenes la necesidad de leer, como necesidad académica -problemas de lectura comprensiva, falta de vocabulario, ortografía-, pero sobre todo como medio de búsqueda de ellos mismos a través de la exploración de otras realidades, gozando de la diversidad de pensamiento, tolerando otras culturas, abriendo nuevas puertas al conocimiento y respirando la belleza que un libro es capaz de arrancar de nuestro corazón mediante el azote de sus palabras. Lo tenemos difícil para competir con Internet, los videojuegos, la televisión o el lenguaje SMS. Si estamos perdiendo esta batalla será necesario replantear la estrategia para no sucumbir en la guerra.

Vamos a analizar detenidamente al “enemigo” para unirnos a él y plantear nuevas formas de actuación:

  •  

    Los adolescentes han crecido entre estímulos y nosotros entre letras. Lo asumiremos. Por lo tanto tendremos que aprender a venderles el producto haciéndolo más interactivo con sus pasiones multimedia. ¿No es eso lo que ha logrado J.K. Rowling? Películas, juegos, páginas web…

     

  • Los jóvenes leen, pero leen distinto, saltando de página en pagina mediante los hipervínculos. Pues hagamos la narración más dinámica, con su propio lenguaje y una acción más dinámica intercalada entre las descripciones. A veces, aunque son parcos en expresión, el nuevo ágora que es Internet les está obligando a expresar sus sentimientos de forma escueta, pero efectiva. Ya tendrán tiempo de evolucionar a otros estilos como el ensayo.

  • Se meten por los ojos “ladrillos” de 500 páginas sobre vampiros sin pestañear, pero no conciben tragarse un clásico de pocos capítulos. ¿Por qué no les ofrecemos bucear en clásicos más contemporáneos? ¿No puede ser la obra de Tolkien una referencia para introducirse en el mundo de la fantasía? Seguro que con el tiempo preguntan por Ulises.

  • La intencionalidad de sus lecturas es similar a la de otras generaciones, adentrarse en mundos desconocidos y apasionantes. Evidentemente, si a mí con 12 años me hablan en una novela de una sociedad de redes de comunicación, móviles o juegos 3D, pensaría que me están describiendo una realidad de fantasía rozando la ciencia-ficción. Sin embargo en ese entorno se mueven ellos cada día. Necesitamos tener más imaginación para saciar de experiencias a una generación que han nacido con los sentidos desarrollados frente a una pantalla. El libro tiene que superar en atracción al poder del cable.

  • Por muchos argumentos apasionantes que les ofrezcamos, su gran aventura es crecer. Vamos a proponerles obras sobre la iniciación a la vida adulta. Es más, si están en la fase de rebelión ante sus mayores, que no nos dé miedo mostrarles historias sobre personas tan inconformistas como ellos.

  • Si leen revistas o periódicos deportivos, no los menospreciemos. En ellos también existen el análisis, la crítica o la descripción.

  • Prediquemos con el ejemplo. Si a los adultos de referencia nos ven con la tele apagada y leyendo un libro, nos imitarán. También podemos visitar con ellos la biblioteca más cercana y ayudarles a buscar en el catálogo volúmenes que se ajusten a lo que ellos demandan.

  • Animémosles a escribir un diario, un blog o una narración. Les ayudará a comprender el poder y la fascinación que se esconden tras la lectura.

Decía un proverbio árabe que “Un libro es como un jardín que se lleva en el bolsillo”. A lo mejor nos toca a los adultos cuidar más ese espacio mágico en el que crecen los secretos del corazón, entre el aroma de las flores, el alimento de los frutales y la esencia de la vida en el aire. Incluso de la contemplación de las malas hierbas se puede extraer enseñanzas provechosas.


Antonio Javier Roldán

Puedes enviar tus reflexiones, poesías o artículos sobre la adolescencia para que se publiquen en “La pavoteca” enviando un correo electrónico.

 

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Paco González

Biografía: Wikipedia

Web: Carrusel Deportivo

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?

Es que no sé muy bien cuando empieza “eso”, cuando eres pre-adolescente y cuando se te cae el pre. Si es el momento en el que uno se plantea todo, se pregunta todo y lee sus primeros libros “adultos”, creo que fue con 13 o 14 años… y el libro era “Demian” de Herman Hesse.

2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?

Me parecía un poco aburrida, no veía muchas salidas… es como si me diera miedo o fuera pesimista. Sólo me apasionaban la música y el deporte…. Y los amigos. El resto era un mundo que no me pertenecía.

3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?

Con dos canales tan solo de tv, me tragaba todo el deporte que podía, escuchaba mucha radio deportiva… y me pasaba horas oyendo música, especialmente Dire Straits. Salía con mis amiguetes, o a jugar al fútbol o a pasar la tarde hablando de todo y de nada. Mis amigos eran de mi barrio y de mi cole y no había necesidad de un sms, un toque al telefonillo y dejabas todo para bajar y estar con ellos.

4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?

Con mi madre excepcional, sinceridad absoluta… dentro de que a esa edad uno tiene un mundo de secretos que considera inconfesables a nadie. Con mi padre distante, había un gran diferencia de edad. Y con mis hermanos, todos mayores, inmejorable con mi hermana, la mas cercana en edad, y con el segundo de mis hermanos. Fuera de la familia, los adultos no existían para mí, salvo los profesores, y con ellos, había un poco de todo.

5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?

Sí, yo me veía feo, bajito.. normalmente me consideraba peor que los demas sin llegar a extremos preocupantes. Luego lei una frase del “desiderata” que me acompañó siempre….” No te compares con los demás, porque te volverás triste (si es mejor que tú) o te volveras engreído (si es peor)”… y deje de hacerlo. Pase a preocuparme sólo por chuminadas como la ropa y eso.

6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?

Normal. Como ahora. Nunca me identifiqué con corrientes mod, rocker , punk, etc….un chico más. Llamar la atención no es lo mío.

7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?

Sí, educación sexual en el colegio… y eso que eran los salesianos. Y sobre las drogas eran más discursos vacíos que otra cosa. Sobre las drogas el gran consejo me lo dio mi hermano, que me llevó al centro Azca en Madrid y me enseñó a 15 tíos tirados por el suelo, con unas pintas que daban no miedo, sino lástima. Y me dijo…”a eso se llega por el caballo”.

8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?

Dire Straits, Springsteen, The Police….. los de entonces. Y sí, los sigo escuchando pero no tanto. He evolucionado en el tiempo hacia un monton de estilos que han ido surgiendo, y a la vez retrasándome también para descubrir a Dylan o los Stones en toda su grandeza.

9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?

Varias veces, pero … yo tiendo a pensar que si todo el mundo está contra mí es que soy yo el equivocado. Lo del que conduce en dirección contraria a todos y piensa que todos son pilotos suicidas. Y con eso se me pasaba pronto esa sensación. Ahora bien, entonces y ahora, creo en cosas que sólo yo creo y ni me molesto en contrastarlas con otros.

10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?

Bueno, al llegar a esa epoca se empezaron cimentar esos valores. O sea que cambio no hubo, porque venía de la inopia más absoluta.

¡Muchas gracias,Paco!

Materiales recomendados

 

Web: Ciberfamilias

Comentábamos en el capítulo anterior los peligros  a los que están sometidos los más jóvenes al navegar solos por Internet sin más protección que su propio sentido común. En esta web las familias y profesores podemos encontrar consejos sobre seguridad, confictos, ciberadicción o ciberdelincuencia.

También aquellas personas que se sientan desbordadas por una tecnología que no conocen, pueden aprender lo más básicos en la sección “Aprende con nosotros”.

Otros recursos interesantes son los enlaces, las líneas de ayuda y los foros de familias.

En resumen, es una página en la que debemos detenernos todos los adultos que tratamos con adolescentes que navegan habitualmente por la red..

COMENTARIOS: Cuando pongas un comentario el Blog te pide que sumes dos números para que este sea aceptado y evitar el spam. Por ejemplo: Si pone “Por favor añada 10 y 5″ entonces hay que escribir 15. Si haces mal la suma te suspende en matemáticas.

Capítulo 23

 

El camino hacia el éxito

 

Cuando las notas no son proporcionales al esfuerzo realizado son muchos los adolescentes que sufren en su autoestima el fracaso académico. Los suspensos que llegan tras horas de trabajo e interés provocan una inseguridad en uno mismo que posiblemente se exporte a otros campos de la vida en el futuro. Por eso es tan importante luchar por un objetivo como tener las herramientas necesarias para alcanzarlo. Es verdad que existen multitud de factores que influyen en el aprendizaje, pero uno de los más determinantes se refiere a las técnicas de estudio.

Generalmente el alumno huye de las técnicas de estudio porque estas le quitan tiempo, le imponen unas estrategias nuevas y le hacen ser autocrítico con sus hábitos de siempre. Sin embargo, a la larga le traerán muchas satisfacciones.

La puesta a punto: Los deportistas necesitan entrenarse muchas horas y cuidar su cuerpo. Sería ridículo que jugaran un partido sin haber trabajado antes en el entrenamiento. También el estudiante necesita preparar su cuerpo para el estudio y para afrontar después el examen. No sirve de nada estudiar por la noche si al día siguiente el cuerpo no está descansado. La televisión, el Messenger o los videojuegos no pueden marcar sus horarios de sueño o de cena. Esas distracciones activan su mente antes del descanso, por lo que es mucho más recomendable leer un libro o escuchar algo de música hasta que se duerma. También es importante la alimentación (Ver mis apuntes en http://www.antoniojroldan.es/Alimentacion.pdf). En la adolescencia se necesitan frutas, legumbres y verduras frescas, lácteos, proteínas, dulces (No es mala idea tomar un caramelo antes del un examen), fósforo y magnesio. Suele ser útil buscar algún momento en la semana para hacer deporte para así ayudar a la puesta a punto del cuerpo de cara al desgaste que se sufre en la adolescencia. Eso le ayudará a soportar un día entero de trabajo intelectual y físico. Además, no hay que olvidar que el cuerpo está en plena transformación y necesita del deporte para tener un crecimiento sano y armónico. 

El control ambiental:  El lugar donde se va a estudiar también debe ser adaptado a sus necesidades. Vamos a ver algunos consejos prácticos para mejorarlo:
• Lugar fijo. Cada vez que se cambie de lugar de trabajo se cambia también de ambiente por lo que precisará tiempo para adaptarse y “explorar su nuevo hábitat”. Además, cada estancia tiene una actividad asociada. Por ejemplo, si el salón es para ver la tele y cenar, le será difícil concentrarse estudiando en él.
• Temperatura. Ni frío ni calor, entre 18º y 20º grados.
• Ruidos. Hay que evitar los ruidos y las distracciones, como móviles, televisión, música, pósters, revistas o hermanitos pequeños jugando cerca.
• Interrupciones. Es aconsejable que esté solo y que no se le interrumpa dentro de lo posible.
• Luz. Lo ideal para el estudio es la luz natural. Al usar luz artificial hay que evitar los tubos fluorescentes y usar un flexo, con una bombilla de al menos 60W, acompañado por la luz ambiental de la propia habitación. Si es diestro, el flexo a la izquierda, y si es zurdo, a la derecha, para evitar sombras.
• Postura. La espalda apoyada en la silla. La distancia de los ojos a unos 30-40 cm del libro. La silla debe ser cómoda, pero no demasiado para no quedarse dormido. Puede ser una buena idea colocar un atril para los libros.
• Paseos. Antes de sentarse a la mesa que planifique todo lo que va a necesitar, para así evitar “paseos” innecesarios.
• Mesa. Hay que procurar que la mesa esté ordenada y que disponga de una superficie amplia, evitando objetos que le distraigan como un ordenador conectado, el móvil o algunos juguetitos.

La planificación: Cada alumno tiene unos condicionantes que marcan su día a día, como actividades extraescolares, hábitos familiares o distancia del colegio a casa. Por eso necesita realizar una planificación que cumpla las siguientes características:
• Motivante. Establecer unos objetivos realistas a corto plazo, aún sabiendo que los más importantes son los que alcanzará en el futuro.
• Realista. Necesita dormir, comer y disponer de un mínimo de ocio para no quemarse.
• Escrita y pública. Cuando termine su planificación puede colocarla en un lugar visible para implicar a toda la familia.
• Personal. Las capacidades de cada estudiante son distintas, así como sus circunstancias.
• Ajustada. Necesita un espacio de ocio y descanso. El descanso supondrá un premio con el que recompensar el esfuerzo hecho, convirtiéndolo en un instante muy reconfortante para su autoestima.

La estrategia: Cuando un entrenador de baloncesto prepara un partido muy importante, analiza al equipo rival, el estado de sus jugadores, la cancha donde se llevará a cabo e incluso la hora. Necesita maximizar sus posibilidades para lograr la victoria. ¿Cómo afrontaría el partido?
• La charla técnica. Todo lo que hemos dicho hasta ahora ha consistido en preparar sobre el papel el partido que el alumno va a jugar. Si esa labor se la ha tomado en serio es muy posible que las cosas funciones sobre la cancha de juego.
• El calentamiento. Para realizar un buen calentamiento comienza con las tareas de dificultad o satisfacción media. Ni muy fáciles (no se calienta) ni muy complicadas (puede cansarse antes de tiempo). También es un buen momento para repasar lo estudiado en días anteriores.
• Primer cuarto. Se empieza con ganas y concentración para evitar una temprana desventaja en el marcador y venirse abajo moralmente. Colocará las tareas que requieran concentración y poco tiempo, porque así pondrá a trabajar a su cerebro a buen ritmo y se animará al ver objetivos cumplidos.
• Segundo cuarto. Es importante irse al descanso con ventaja. Necesitamos triples y una buena defensa. Va introduciendo tareas difíciles y menos agradables.
• Descanso. Empieza el descanso reponiendo fuerzas con fruta y dulces, para que el cerebro se recupere. Puede darse un paseo por el vestuario –pasillo de casa- para estirar las piernas. Según va finalizando este descanso hay que hacer algunos ajustes en la pizarra táctica para corregir la estrategia.
• Tercer cuarto. El partido entra en la fase más dura. Afrontará tareas menos gratificantes y más complicadas para su perfil de estudiante.
• Último cuarto. Está cansado, mental y físicamente. Hay que asegurar los puntos y evitar las pérdidas de balón. Es el momento de las tareas más sencillas y divertidas.
• Final del partido. Es hora de hacer balance, preparar el partido del día siguiente y recuperarse con una buena cena y un largo sueño.

El examen: Muchos alumnos fracasan en el examen debido a la ansiedad, a un mala planificación o a un estudio superficial. Ahora toca comprobar si el esfuerzo ha valido la pena. Vamos a ver algunos consejos para rendir bien en el examen.
• Información. Hay que tener muy claro qué temas entran en el examen y la forma en la que van a ser evaluados.
• Preparación. Lectura, subrayado y esquemas.
• Tiempo. Usará el reloj para controlarse. Un buen truco es dividir el tiempo del que se dispone entre la puntuación total del examen. Por ejemplo: Un examen de 55 minutos sobre 10 puntos significaría que tiene 5 minutos por punto y otros 5 extra para el repaso final.
• Planificación. No es malo perder un minuto al principio en leer todas las preguntas del examen. Comenzará por las preguntas que más domine y dentro de esa categoría por las que más puntúan.
• Esquema. Si la pregunta es de desarrollo, queda muy elegante dibujar un esquema sobre lo que va a hablar. Esto impresiona al profesor porque muestra claridad de ideas y además facilita su corrección.
• Disparates. No es bueno dejar preguntas en blanco, porque da la sensación de no haber estudiado la materia. Por otro lado, es aconsejable evitar los disparates que puedan penalizar.
• Repaso. Los últimos minutos son buenos para repasar y buscar faltas de ortografía.
• Presentación. Salvo indicación expresa del profesor, se escribe con negro o azul, evitando otros colores –especialmente el rojo y el lápiz-. Por supuesto, nada de tippex. Si se equivoca, que no dibuje un borrón como si estuviera ocultando las pruebas de un crimen.
 

Existen otros aspectos a tener en cuenta, como la memoria, el estudio de un texto, el autoregistro o el tiempo, pero que por su extensión he dejado fuera de este post. Si deseas ampliar este artículo puedes consultar los apuntes completos de “Técnicas de estudio” que les entrego a mis alumnos.

Antonio Javier Roldán

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Eva Arguiñano

Biografía: Oficial

Web: “Hoy cocinas tú”

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?

Tengo el vago recuerdo de que fue en torno a los once años cuando comencé a cuestionarme muchas cosas y a tener los primeros enfrentamientos con mis padres. Ya no eran intocables y les empezaba a juzgar como padres y como personas.

2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?

La veía falsa, llena de intereses, críticas… Todo aquello o aquel que se alejaba de lo aprendido en mi núcleo familiar despertaba mi curiosidad.

3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?

Había un club de recreo cerca de mi casa donde tenían mesas de billar, futbolines y las entonces modernas máquinas de petacos. Debo confesar que en estas era bastante buena y solía jugar a menudo. Cuando me cansaba de jugar y en la máquina me sobraban partidas, las vendía a mitad de precio. El resto de tiempo creo que estaba en Babia.

4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?

Tengo la sensación de que estaba siempre a la defensiva, respondía a todo lo que me decían. No estaba a gusto con casi ningún adulto y me sentía juzgada continuamente.

5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?

Sí. No entendía el cambio de mi cuerpo y no me gustó nada que me creciera el pecho. En clase había dos hermanas gemelas a las que les salió el pecho antes que a mí, y me parecía horrible. Además me veía muy delgada, no me gustaban ni mis ojos, ni mi nariz, ni mis orejas.

6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?

Podía salir de casa con la ropa que sabía que le gustaba a mi madre y al rato ponerme una cazadora de mi hermano que me quedaba grandísima. Pero también recuerdo haber ido vestida tipo Lolita y muy maquillada. Supongo que probaba todos los tipos.

7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?

De prevención de drogas no, pero sí de clases de sexualidad que nos daba un cura. Cada vez que me acuerdo de algo de lo que dijo, pienso que es increíble lo normal que he salido.

8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?

Pink Floyd, Van Morrison, Rollings, Ángeles del Infierno, Eagles, Frank Zappa… Oía Radio 3, “ la mejor del mundo”. De vez en cuando los escucho con mucho gusto.

9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?

Sentía que mis padres y yo hablábamos idiomas distintos, la incomprensión era mutua. Hoy creo que sufrieron mucho conmigo y que tuvieron mucha paciencia . Y es algo que agradezco.

10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?

No. Creo que para cuando llegué a la adolescencia, ya tenía una serie de principios asentados. Me enojaba la injusticia, me emocionaba con mi familia, aunque no se lo demostrase a ellos, me alegraba con los amigos y ellos me hacían sentirme fuerte. Y hoy en día sigo igual, pero no pretendo cambiar el mundo en cinco minutos. Creo que la paciencia es una virtud que se gana con el tiempo, ser paciente no significa tirar la toalla.

¡Muchas gracias, Eva!

Materiales recomendados

 

Web: anaymia.com

El Mundo de Ana y Mía es una Web iniciativa de la organización de protección de la infancia Protégeles, como respuesta a los resultados obtenidos en el estudio sobre la “Apología de la Anorexia y la Bulimia en Internet”, realizado por esta organización y publicado por el Defensor del Menor.

Se abre con una frase muy esclarecedora sobre los contenidos de las webs que animan a caer en los trastornos de alimentación: “Nadie dijo nunca que fuera fácil llegar a ser una princesa”. Esas princesas que se nombran en la introducción han caído en la anorexia (Ana) y la bulimia (Mía).

Un aspecto muy interesante de la web es que copia la imagen y la organización de las páginas pro-anorexia y pro-bulimia, con la diferencia de que en “anaymia” se ofrece información veraz y contrastada sobre estas enfermedades, las dietas, los trucos y sus consecuencias. El objetivo es denunciar las falsedades que se encuentran en esas páginas donde los/las enfermos/as encuentran comunidades y pistas para reforzar su comportamiento.

Desde el menú principal accedemos a las dietas, autoagresiones, tips (los llamados “trucos para inspirarse”), medicamentos y adelgazantes. También existen entradas para padres y educadores (para detectar la enfermedad y actuar), así como a las instituciones que la patrocinan.

Pienso que todos los adultos que estamos cerca de adolescentes deberíamos visitar a fondo esta página para aproximarnos a un mundo que a menudo permanece oculto hasta que la enfermedad se hace visible.

COMENTARIOS: Cuando pongas un comentario el Blog te pide que sumes dos números para que este sea aceptado y evitar el spam. Por ejemplo: Si pone “Por favor añada 10 y 5″ entonces hay que escribir 15. Si haces mal la suma te suspende en matemáticas.

Capítulo 17

 

Esta vez va en serio

 

Existen muchas personas que se han marcado una meta en la vida y que han cultivado su voluntad para lograrla. Suelen ser gente que cree en los sueños y que está dispuesta a poner a prueba sus propias barreras mentales y físicas para pelear por hacer de sus deseos una realidad. Personas que planifican sus objetivos, se sacrifican al máximo, priorizan sus necesidades, buscan ayuda si desfallecen y hacen de la caída el primer paso para coger más fuerza. A veces me topo con alumnos que suspenden conmigo las matemáticas y que me miran fijamente a los ojos, con esa mezcla de rabia y orgullo herido que tanto me gusta, y me dicen que van a recuperar la materia tan seguro como que el orden de los factores no altera el producto. En esos momentos les suelo responder algo del tipo “si sacas sobresaliente te autorizo a restregarme el boletín de notas por la cara” o “si lo consigues te invito a lo que quieras en las Fiestas del Colegio“. Luego, claro, alguno viene muy contento en las Fiestas y me dice eso de “Profe, me debes un perrito mixto con Coca Cola“. Y yo voy y pago como un señor, dejándome sin blanca, pero más feliz que un ocho.

Para aquellos otros que se meten en su concha de caracol ante el “Everest matemático” y me dicen que con 13 años, sanotes como manzanas y sin más obligación que el estudio, se ven incapaces de vencer a mi asignatura, les voy a contar una historia real, que alguna vez he usado en mis tutorías, pero que ellos por su edad no conocieron de primera mano. Es la historia de Javier Otxoa Palacios.

Javier y su hermano Ricardo eran dos grandes aficionados al deporte que desde su nacimiento tuvieron la mala suerte de padecer problemas de bronquitis asmática, una afección que hoy en día quizás tuviera mejor pronóstico, pero que por aquel entonces obligó a la familia a buscar un clima más cálido en Málaga. Allí, afortunadamente, pudieron escoger un deporte para practicar entre una gran variedad. El elegido fue el ciclismo, en parte gracias a la afición de su padre a salir con la bicicleta a hacer cicloturismo. A pesar de su corta edad aguantaban bien el ritmo de los mayores por lo que su dedicación fue aumentando poco a poco, compitiendo y entrenando hasta llegar a equipos profesionales.

Los adultos recordamos a Javier ganando una histórica etapa del Tour de Francia el 10 de julio de 2000, por delante del campeón Armstrong, quizás el mejor ciclista de la historia.

El 15 de febrero de 2001, los dos hermanos se encontraban en Málaga entrenando con la bici cuando un coche les atropelló con nefastas consecuencias. Ricardo falleció en el acto y Javier quedó gravemente herido, con parálisis cerebral, tan compleja que los propios médicos dudaron sobre si era conveniente desconectarle de las máquinas que le mantenían con vida. Incluso en el caso de sobrevivir, quedaría inválido en una cama o en una silla de ruedas. Pero Javier optó por luchar y vivir. Su cuerpo de deportista le ayudó a subir el puerto de montaña más alto de su carrera, quedando con secuelas físicas y neurológicas para siempre. No recordaba nada del día del accidente, olvidó leer y escribir, sufría jaquecas y dolores, y necesitaba alguien junto a él todo el día. Lo pasó mal, muy mal, pero decidió seguir adelante.

Comenzó una nueva vida, justo en el punto donde quedó la anterior. Escogió la bicicleta, el sueño cumplido, y le pidió un esfuerzo más a su convaleciente voluntad, esa que a veces guardamos en el rincón de las excusas infantiles mientras tiramos por el camino fácil. Empezó desde cero, tanto que con volver la cabeza hacia atrás perdía el equilibrio. Hizo rehabilitación durante mucho tiempo, le echó horas y logró adaptar su cuerpo de nuevo a la bicicleta. Entonces ocurrió: lo inesperado: Año 2003, Campeonato de Europa paralímpico y medalla de Oro en la contrarreloj individual y de plata en persecución en pista en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004. Este verano volvió con la de oro en la modalidad de contrarreloj individual y la de plata en fondo en carretera en los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008. Admirable.

A Javier le robaron su vida y supo levantarse desde los escombros de la anterior. ¿Qué mejor definición de voluntad que su ejemplo?

Así que para mis alumnos, esos que están en la flor de la vida y que dudan si coger al toro, a las mates o a cualquier otra materia o bicho, por los cuernos, recordarles que ellos no forman parte de los 50 millones de niños que no se registran cada año al nacer y que legalmente no existen, ni están entre los 250 millones que trabajan en vez de ir al cole, ni sufren esclavitud, matrimonio forzoso, mutilación, guerras, violencia o abandono. Además, están vivos, más que nunca, y acompañados por sus familias y profesores para iniciar un viaje maravilloso hacia la libertad a través del estudio. Por lo tanto, el día de las notas, estaré esperando en el pasillo del cole a que alguno de ellos me miré a los ojos con la fiereza de un tigre a régimen de alpiste light y me diga eso de: “Profe, esta vez va en serio. Me voy a poner como una fiera con los dichosos polinomios y le voy a sacar un sobresaliente que me va a tener que comprar todo el kiosco de los perritos calientes. Por estas“. Entonces yo le devolveré otra mirada felina, directamente proporcional a la suya, y le responderé que “cuando quieras y como quieras, valiente“.

Estamos citados para entonces, chaval. Tú, yo y tu voluntad.

Antonio Javier Roldán

 

Colaboraciones

Carta a mis padres

Queridos papá y mamá:

Quería daros las gracias por las muchas cosas que me habéis dado, por todo lo que habéis hecho por mí desde que nací. Quiero que sepáis que os quiero muchísimo aunque casi nunca lo diga. Quiero que entendáis que en esta etapa en la que estoy es muy complicada porque te abarcan muchos pensamientos a la vez y es imposible tener las cosas claras. Hay tantas cosas por decir, tantas cosas por hacer, pero solo hay dos palabras para expresar lo que siento: Os quiero y lo siento. Pero aun así no es suficiente porque como agradeceros que me hayáis dado la vida. Bueno espero que me perdonéis si alguna vez os he hecho enfadaros o poneros tristes y aunque puede que esto me porte mal tened presentes esto porque es lo que de verdad siento.

Papa y mama os quiero.

Ana Terrón Ruiz (13 años)

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José Manuel Calderón

Biografía: Wikipedia

Web: Oficial

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?

A los 13 anos. Me fui a 800km de casa para jugar a baloncesto.

2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?

Era algo nuevo pero muy interesante, tuve que descubrir muchas cosas en muy poco tiempo.

3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?

Lo mío era muy fácil, sobre todo en jugar a baloncesto.

4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?

Creo que buena, aunque está claro que a mis padres tenía que escucharles y hablarles mucho.

5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?

No realmente, sólo disfrutaba haciendo deporte.

6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?

La de un chico normal, casi siempre deportiva.

7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?

Sí, de los entrenadores y tutores que estaban encargados de mí.

8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?

Siempre me ha gustado todo tipo de música.

9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?

No.

10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?

Sólo que eché de menos a mi familia, que son muy importantes en tu vida.

¡Muchas gracias, José Manuel!

Materiales recomendados

 

Web: “Sociedad Española de Medicina del Adolescente”

La Sociedad Española de Medicina del Adolescente nació en 1987 como sección especializada de la Asociación Española de Pediatría, y bajo el impulso del Dr. Blas Taracena del Piñal, su fundador y primer presidente. Su objetivo es conseguir una atención a la salud integral de los adolescentes para lo cual no se conforman con la actividad terapéutica, sino que quieren incidir en la sociedad para que se desarrolle una verdadera actividad preventiva.

Tanto para familias, jóvenes y educadores dispone de bibliografía recomendada así como de varios artículos de consulta a los que se puede acceder en formato pdf.

Como la página pertenece a la SEMA encontramos en ella diversos enlaces sobre educación para la salud, vacunas, dermatología, ginecología, alimentación, drogas-tabaco y sexualidad entre otros. Especialmente útil puede resultar el directorio de enlaces para padres y el de publicaciones dirigidas al adolescente en el que se encuentra información sobre sexualidad, internet, tatuajes y piercing, técnicas de estudio o la primera regla.

Índice

  1. Padres.
  2. Jóvenes.
  3. Artículos.
  4. Agenda.
  5. Enlaces.
  6. Publicaciones.
  7. Congresos y otras asociaciones de adolescencia.

COMENTARIOS: Cuando pongas un comentario el Blog te pide que sumes dos números para que este sea aceptado y evitar el spam. Por ejemplo: Si pone “Por favor añada 10 y 5″ entonces hay que escribir 15. Si haces mal la suma te suspende en matemáticas.

Capítulo 11

 

De mayor quiero ser…

 

En otros tiempos la vocación por una profesión podía quedar solapada por la realidad familiar, por lo que la opción del estudio no siempre era factible en la economía del hogar. Hoy en día los jóvenes tienen sus necesidades primordiales y de ocio bien cubiertas, incluso de forma holgada, por lo que les resulta chocante que les animemos a labrarse un porvenir si están plenos en su presente. Sin embargo mantienen la misma ilusión por emanciparse y ser felices en la vida adulta que teníamos nosotros. Por eso yo siempre les digo que gracias a los estudios pude elegir mi profesión y que ahora vengo al colegio a disfrutar y que… ¡Además me pagan por ello! También les suelo decir que ya son mayores para escoger uno de los dos caminos que se abren ante ellos. El primer camino resulta atractivo a corto plazo y consiste en ser totalmente libre en la juventud para luego ser esclavo de un trabajo que no les gusta durante cuarenta años. El segundo camino les obligará a someterse a planes de estudio, sacrificio y responsabilidad al principio, pero podrán disfrutar de su libertad durante la etapa adulta. La elección está ahí, frente a ellos, en un momento en el que el camino fácil aparece repleto de atractivos ante sus ojos.

Hay quien dice que la vida laboral de un profesor es monótona, predecible y repetitiva. A los que afirman tal cosa les invitaría a una excursión -a cargo de “La Pavoteca”, paga la casa- a una clase de ESO en algún centro escolar de los etiquetados como conflictivos, para que se empape de monotonía. También se comenta que los docentes somos afortunados por disponer de largas vacaciones, lo cual no deja de ser cierto, pero habría que añadir que gran parte de esos días libres los usamos en preparar las materias o actualizarnos con las últimas novedades. Sin ir más lejos, en mi caso, siendo licenciado en matemáticas, he tenido que enseñar, con más o menos fortuna, química, biología, geología, electrónica o carpintería. Me he peleado con taladros, sierras de calar, equipos informáticos, cuadros eléctricos, decorados de teatro y pistolas termo-fusibles. Desde que soy tutor me he visto obligado a ponerme al día en drogas, sexualidad, psicología básica, técnicas de estudio, autoestima, resolución de conflictos, alimentación, ecología y alguna noción de terapia familiar. A nivel burocrático, me he empapado con dificultad de las legislaciones de educación con sus inevitables programas y currículos, navego con soltura -entre huracanes- por el reglamento de régimen interior, y sé aplicar los protocolos para las entrevistas con las familias. ¡Ah! Y no debo olvidar que todos estos conocimientos tengo que llevarlos a la práctica de forma que sean motivantes, por lo que debo explotar algunos recursos del Club de la Comedia para no perder a mi estimado público.

Cuando echo la vista atrás me doy cuenta de que gran parte de ese bagaje que necesito en mi profesión, surgió de pequeñas puertas que se abrieron en mi infancia. A algunos juguetes como el Mecano, el Tente o el Electro-L les debo el haber sobrevivido diez años al taller de tecnología en la ESO. Los discos que mis padres dejaron en mis manos me ensañaron a ser ecléctico en materia musical y me ayudaron a autoeducarme emocionalmente durante la adolescencia y a comprender mejor la cultura actual de mis alumnos. Los viejos programas de mano de películas clásicas, con los que me distraía en casa de mis abuelos, me hicieron amar el cine, y desde el cine salté a la literatura, motivo por el cual ahora me animo a escribir estas líneas. Mi padre puso en mis manos el primer ordenador que entró en nuestras casas, el mítico Spectrum, que fue la semilla que ha permitido que ahora enseñe informática a mis alumnos. Pero la influencia más importante, la base sobre la que sustento mi vida, son los valores que me mostraron mis padres con sus palabras y, sobre todo, con sus hechos. Cuando alguna familia me agracede mi labor como tutor pienso en ellos porque sé que lo que me han enseñado ni venía ni en los manuales ni lo encontré en la facultad.

Por eso desde aquí animo a las familias a que abran muchas pequeñas puertas a sus hijos, aun sabiendo que un alto porcentaje de ellas se almacenarán en el trastero en forma de colección de sellos, enciclopedia de los animales, uniforme de hockey, maqueta de avión o fascículos de minerales, porque en un futuro no muy lejano la vocación aparecerá minutos después de recibir la nota de la PAU (Selectividad para los no iniciados) a partir del equipaje de nuestra memoria y de nuestras expectativas para el futuro.

Como decía en un artículo de mi blog “Corazones de tiza en las paredes del patio”, las pequeñas cuerdecitas que dejemos atadas durante la tempestad habrán sobrevivido cuando vuelva el buen tiempo.


Antonio Javier Roldán

Colaboraciones

Homenajes a nuestros padres

Durante la adolescencia se inicia un lento alejamiento de la vida familiar que culmina con la emancipación. Para los padres la juventud de sus hijos está repleta de signos que les indican el paso del tiempo y que, de alguna manera, les recuerda que su labor educativa está llegando a su fin. Sin embargo, este papel afectivo, educador, confortante y generoso de los padres acompañará a sus hijos a lo largo de la vida, conviertiendo sus figuras en un faro que les alumbrará incluso en la noche más cerrada. Por eso, en este capítulo, he reservado este hueco para rendirles un sincero homenaje desde el corazón de sus hijos.

Mi abuelo, Antonio Roldán Manjón Cabeza, poeta lucentino, dedicó estos versos a su madre en su libro “A la luz de los velones” (1956):

A MI QUERIDA MADRE

Si Dios quisiera que por darte vida
la mía por la tuya se cambiara,
para que libremente se escapara
¡con qué placer me causaría una herida!

Me dejaste por Dios, madre querida,
haciendo que en tu ausencia más te amara.
Jamás olvidaré de aquella cara
en que tanta bondad quedó prendada.

Tú te fuiste del mundo sin dolores
quedando al fin tu corazón inerte
después de repartir tantos amores.

Yo un consuelo sentí, cuando al perderte,
supe que Dios también quiere las flores
y que manda por ellas con la muerte.

 

Araceli, que ahora disfruta de su primera nieta, nos muestra su añoranza por sus padres ya ausentes:

AÑORANZA

Evoco vuestro rostro tan querido
con rasgos de entrega confiada;
la misma que yo siento al recordaros
con un amor
aún presente en vuestra huella.

Con vosotros aprendí lo que es vejez,
cómo se vive desde dentro.
Unidos caminamos junto a ella
con sólo la fuerza del amor
que es, quizá, la mayor fuerza.

Ahora vuestros cuerpos son ceniza,
polvo fundido con la tierra;
polvo que aún siento entre mis manos
siempre que añoro su presencia.

Vuestra imagen me visita con ternura;
vuestra voz
música grabada en mi recuerdo,
iluminando las vivencias
de tantos años de tenernos.

 

Paula Pina Arrieta cursa 2º de ESO. Se encuentra en ese punto intermedio, entre la infancia y la juventud, en el que más que nunca necesitará la paciendia, el amor y la compañía de sus padres. Ha escrito esta carta:

CARTA A TODOS LOS PADRES

Queridos padres:
En esta etapa tan difícil, la adolescencia, os escribo para daros gracias por…

Gracias por traernos al mundo.
Gracias por estar con nosotros siempre cuando os necesitamos.
Gracias por aguantar nuestras malas contestaciones.
Gracias por educarnos correctamente.
Gracias por hacernos ver la vida de distintas maneras.
Gracias por llevarnos a un buen colegio.
Gracias por darnos tantas oportunidades.
Gracias por querernos tanto siempre.
Gracias por darnos una casa digna.
Gracias por darnos todo lo que hemos querido y mucho más.

Gracias por estas cosas y por otras muchas más. Y lo sentimos si no os hemos respetado como os merecíais. Esperamos hacer nosotros lo mismo más adelante.
Espero que si alguien lee esta carta, piense en todo lo que han hecho nuestros padres y madres por nosotros.

Gracias, Papá y Mamá.

 

También Javier Sánchez Ávila, de 13 años, quiere aprovechar el inicio del curso para decirles a sus padres lo importantes que son para él. Les ha dedicado esta carta:

 

QUERIDOS PAPÁ Y MAMÁ

Queridos padres:

Ahora, que tengo 13 años quiero dedicaros esta carta.

Papá:
TE QUIERO. Se que nunca te lo he dicho, pero siempre pienso en ti. Me has enseñado lo que es la vida. Cuando estoy triste, tú me alegras el día con bromas. Me has enseñado desde pequeño a llamarte papá. Has estado en los momentos difíciles siempre a mi lado. Tus enfados conmigo siempre han sido para bien.

Mamá:
TE QUIERO. Porque siempre estás conmigo en lo bueno y en lo malo. Me has llevado contigo desde pequeño a todos los lados para conocer más lugares. Sé lo que has sufrido conmigo. Ya como soy adolescente, no puedo hacer lo mismo que de pequeño. Me has enseñado a llamarte mamá.

Todo lo que sé os lo debo a vosotros. Gracias por todo, siempre estaréis en mi corazón.

Con cariño vuestro hijo.

 

Puedes enviar tus reflexiones, poesías o artículos sobre la adolescencia para que se publiquen en “La pavoteca” enviando un correo electrónico.

 

La Pavoteca examina a…

Joaquín Leguina

Biografía: Wikipedia

Web: Blog personal

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?

A los 13 años.

2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?

Orden y desconcierto.

3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?

Lecturas, fútbol y atletismo.

4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?

Mala.

5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?

Nada.

6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?

Los trajes me los escogían… y algunos eran los de mi padre dados la vuelta.

7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?

Pues no. Y la única droga que se conocía era el Anís del Mono.

8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?

Ópera, zarzuela, boleros y tangos… sigo fiel.

9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?

Sí, y sigo sintiéndolo.

10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?

Esos cambios se produjeron lentamente.

¡Muchas gracias, Joaquín!

Materiales recomendados

Web: “Sólo hijos”

Solohijos.com es un portal dirigido a padres y madres orientado a informar, aclarar ideas imprecisas, rectificar creencias erróneas, ofrecer consejos prácticos, proponer actividades lúdicas y abrir un espacio común de diálogo para todas aquellas personas interesadas. El material se encuentra clasificado por edades en seis intervalos, entre los 0 y los 17 años, siempre con un índice común que expongo al final de la reseña. El último segmento, que está enlazado aquí, corresponde a la adolescencia, entre los 13 y los 17 años.

Cada entrada del índice está repleta de artículos, y cada uno de ellos tiene tres enlaces, a su resumen, a los consejos prácticos sobre el contenido tratado y a otros artículos de temas similares. La lectura de los mismos resulta muy amena y clara.

Índice

  1. Ámbito escolar
  2. Comportamiento
  3. Crecimiento
  4. Discapacidades
  5. Emotividad
  6. Familia
  7. Hábitos
  8. Inteligencia
  9. Salud
  10. Tiempo libre
  11. Valores

IMPORTANTE: Cuando pongas un comentario el Blog te pide que sumes dos números para que este sea aceptado y evitar el spam. Por ejemplo: Si pone “Por favor añada 10 y 5″ entonces hay que escribir 15. Si haces mal la suma te suspende en matemáticas.


Capítulo 5

Es que no estoy motivado

 

Limpieza anual. ¡Vaya rollo! -pensó Sofía cuando sus padres le anunciaron que ya tocaba. Cuando arrancaba el zafarrancho aquello era como sumergirse en un mundo inhóspito de polvo y de agotamiento. Para empezar, papá le había ordenado sacar del garaje un viejo escritorio familiar que acumulaba polvo con sus puertas pegadas a la pared. Si lo sacas al jardín, los tesoros que encuentres son para ti. ¡Genial! Pues nada a por él.

Sofía se puso la ropa de trabajo y se dirigió ilusionada hacia la mole de madera. Vamos, que puedes, tía… ¡Ufff! Este muerto no hay quien lo mueva. ¡Qué gracioso es papá, que manda cosas imposibles! Lo volveré a intentar. Nada. Cuanto más cansada peor. ¡Papá! No puedo moverlo. ¡Claro que puedes! Si lo logras te compro el disco de “Operación Market”. En ese momento Sofía ya acumula dos motivos para pelearse con el escritorio, su propia búsqueda y posterior descubrimiento de su contenido -que no olvidemos que es para ella- y un disco como aliciente extra. A lo mejor el padre pudiera haber caído en la tentación de ofrecer sólo el disco, la recompensa material, pero pensó que el mejor premio residía en la curiosidad satisfecha como inicio de nuevos caminos.

Papá, que no hay manera. ¿Me ayudas? Hija, si te ayudo a mover un mueble al final habré sido yo el que lo haya sacado fuera y no tú. Mejor te enseño a manejar la polea, la cuerda y la carretilla. Cuando Sofía ha comprendido el manejo de las herramientas, visualiza el problema como un proyecto, encauzando su fuerza y ganas de forma ordenada, para no perder más tiempo. El escritorio se ha movido. Es un paso. Su primera victoria. Está tan contenta que casi ha olvidado el incentivo del disco. Ese mueble sale a la calle como ella se llama Sofía.

El escritorio descansa en el jardín entre una nube de polvo. Sofía abre sus puertas con prevención por sus posibles inquilinos con patitas. Dentro de él encuentra unos viejos libros de su abuelo, una cámara de fotos de los años cuarenta y unos papeles de la guerra. Con cariño toma sus trofeos. Leerá los libros, buscará en Internet como era la fotografía anterior a la era digital y prestará un poco más de atención en clase cuando le hablen de la Guerra Civil. ¿El disco? Lo ha olvidado. Quizás para su cumple.

Estar motivado significa tener motivos y estos pueden estar relacionados con el conocimiento personal o con los bienes materiales. Animar a un adolescente a estudiar colocándole una videoconsola en el horizonte sólo puede servir en determinados casos y de forma excepcional. Es más gratificante, de cara al futuro, promover su curiosidad y animarle a que nunca se rinda y luche por sus objetivos. Sin embargo, no siempre basta con las palabras de aliento. Si no le entregamos las herramientas y le enseñamos a manejarlas, acabará por rendirse ante la imposibilidad de alcanzar su meta. Sabemos que el alumno se resiste a trabajar las técnicas de estudio, porque las percibe como un retraso en la ejecución de las tareas diarias, pero debemos mostrarle que son las herramientas las que le permitirán mover el mueble.

Para aumentar la motivación por el estudio es muy importante que el propio profesor enseñe la polea antes que el escritorio y que su propia presencia y actitud ayuden a ese aprendizaje no siendo ni muy tirano ni muy blando, al igual que el objetivo a alcanzar no debe ser ni imposible ni demasiado asequible, sino acorde con sus posibilidades y ganas de saber. De todas formas el adolescente debe comprender que en su avanzar hacia el mundo adulto descubrirá que no todo en la vida es divertido ni agradable -madrugar, pagar la hipoteca, trabajar, tener poco tiempo libre…-, por lo que tampoco debe esperar que el colegio sea una fiesta continua de audiovisuales, juegos, libros con poco texto y asignaturas simpáticas. Sería trasmitirle una idea falsa de lo que le espera de mayor. Siempre el término medio nos da el equilibrio.

Antiguamente un joven estudiaba para tener trabajo, aspirar a una mayor riqueza y formar una familia. Hoy en día esas metas han variado considerablemente. Es cierto que el objetivo de alcanzar un buen estatus social y tener pareja siguen entre sus prioridades, pero resulta que en los últimos años los adolescentes perciben que viven muy bien, con sus necesidades cubiertas a nivel básico y de ocio, por lo que piensan en la etapa adulta como un entorno hostil que le puede privar de sus privilegios. ¿Por qué no divertirse ahora que puede, tanto en la escuela como en casa? Ya comenté en un capítulo anterior que la percepción del tiempo para el adolescente nos es como la nuestra.

Por eso pienso que aquello que se decía antes de “estudia para ser algo en la vida” suele caer ahora en saco roto. Quizás sea mejor fomentar la curiosidad y el afán de superación entregando carretillas y poleas, y dejar que el poso de la adolescencia y la ilusión por lograr autonomía buscada hagan el resto.

Antonio Javier Roldán

 

Colaboraciones


Las creencias dañinas (II): No soy lo suficientemente valiosa como persona

Cuando hablamos de autoestima nos estamos refiriendo al valor que nos damos como personas. Todas somos únicas, diferentes, irrepetibles e insustituibles, y en eso radica nuestro valor. Independientemente de nuestra apariencia, de las cosas que hagamos, de las personas que conozcamos, de las hazañas y éxitos que logremos, de los bienes que acumulemos o de los lujos o riquezas que consigamos…, todas las personas somos importantes, interesantes y especiales, y merecemos ser apreciadas, reconocidas y respetadas.

Pero algunas personas sienten que no tienen el suficiente valor. Están convencidas de que son incompetentes para afrontar con éxito los retos y desafíos de la vida y se desaprueban y rechazan continuamente a sí mismas, sintiéndose mal por ser como son. Cuando esto ocurre, creen básicamente tres cosas: que necesitan a otras personas “más fuertes” en quienes confiar y, por lo tanto, sienten que dependen de ellas; que necesitan el amor y la aprobación de todas las personas que les rodean; y que tienen que evitar, por encima de todo, que los demás descubran su nulo valor.

En consecuencia una persona sin autoestima:

  • Tiene un deseo por complacer y satisfacer a todo el mundo, tan perjudicial como inútil.

  • Siente que vive constantemente usando una máscara o representando un papel, como una impostora que espera, tarde o temprano, ser descubierta.

  • Es hipersensible a la crítica, lo que la hace sentirse fácilmente cuestionada y atacada por los demás.

  • Tiende a defenderse continuamente, bien adoptando una actitud agresiva intentando demostrar que son otros los equivocados, procurando desbancar sus argumentos, probando que se tiene razón, desconfiando de los motivos de los demás o dudando siempre de su sinceridad, o bien adoptando una actitud pasiva aceptando la crítica, buscando justificaciones o excusas, culpabilizando a otros, ocultando la verdad o mintiendo, o permitiendo que se invadan los límites personales.

  • Muestra un alto grado de perfeccionismo o autoexigencia para hacer todo sin fallos, lo cual fácilmente la conduce al desmoronamiento emocional cuando las cosas no salen con la perfección exigida, esto es, siempre.

  • Es indecisa, no tanto por falta de información y alternativas, como por miedo a equivocarse y fracasar como persona.

  • Se resiste a los cambios por la misma razón.

  • Siente que su autoeficacia personal es inexistente.

  • Se critica de manera dura y excesiva, lo que la lleva a sentirse insatisfecha consigo misma.

  • Responde con suspicacia o incredulidad ante los halagos, reconocimientos o cumplidos.

  • Tiene continuos sentimientos de culpabilidad: Se acusa por conductas que no siempre son objetivamente censurables, exagerando la magnitud de sus errores y lamentándose por ellos indefinidamente, sin llegar a asumirlos nunca.

  • Depende afectiva y emocionalmente de los demás. No tiene libertad, autonomía ni control sobre su propia vida.

Por eso algunos de los comportamientos más frecuentes hacia las demás personas son: Hacer todo lo posible para agradar, obtener el cumplido y el halago continuo, evitar las críticas, responder siempre a sus peticiones y demandas, cumplir sus expectativas y deseos, esforzarse en resultar útil, necesaria e imprescindible, estar siempre disponible, disimular sus sentimientos, sus emociones, sus deseos, su dolor…, preocuparse constantemente por sus problemas, intentar tener la respuesta perfecta para cada persona y en cada ocasión, huir de los conflictos y las confrontaciones, evitar mostrar desacuerdos de cualquier índole, dar más credibilidad a los criterios y juicios de los demás que a los suyos propios y confirmar todo previamente con ellos. Además siempre procuran conseguir todo lo que se proponen y obtener éxitos y logros en su vida (belleza, talento, éxito profesional, capacidad económica…), evitan cometer errores y equivocaciones, esquivan los fallos y eluden todo fracaso posible, ocultan sus debilidades, defectos y limitaciones, siendo extremadamente cuidadosas con todos los detalles y pormenores, evitan que en su vida se produzcan cambios imprevistos e inesperados, rechazan riesgos y experiencias nuevas, rehuyen retos y desafíos, o limitan sus opciones, posibilidades, metas y objetivos.

Lograr lo anterior es imposible: Pensemos lo que pensemos, sintamos lo que sintamos y hagamos lo que hagamos, siempre habrá personas que no estén de acuerdo porque es imposible contentar y satisfacer a todos a la vez. Los desacuerdos, conflictos y confrontaciones forman parte de la vida.

En ocasiones, por querer resultar útil y necesarias, las personas podemos acabar siendo utilizadas y manipuladas. Los demás pueden ser un espejo en el que mirarse, pero en ocasiones pueden resultar reflejos distorsionados.

Además, la perfección no existe, todo puede mejorarse siempre. Cometer errores y fracasos es una parte intrínseca de la vida. Los adolescentes, en su etapa de exploración y medida de sus límites, deberían saber que no hay posibilidad de aprender y avanzar sin equivocarse: Si no corremos el riesgo de hacer una cosa mal, tampoco podremos saber que somos capaces de hacerla bien.

Trinidad Nieves Soria López (Psicóloga Clinica)

Puedes enviar tus reflexiones, poesías o artículos sobre la adolescencia para que se publiquen en “La pavoteca” enviando un correo electrónico.

 

La Pavoteca examina a…

 

Javier Urra

Web: Oficial

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?

13 años.

2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?

Como un reto.

3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?

En leer, en jugar al football, en montar en bicicleta..

4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?

Amplia: era (y soy) hijo único.

5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?

Sí. Pero más tener buenos amigos..

6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?

Pelo largo. Gafas Rayban. Pantalón Levis-strauss..

7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?

No.

8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?

Mike Oldfield; Serrat; Los Brincos. Sí.

9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?

No

10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?

Interioricé más y me preocupé más por la religión..

¡Muchas gracias, Javier!

Materiales recomendados

Web: Educared
Este portal educativo pertenece a la Fundación Telefónica. En él podemos acceder a todo tipo de recursos para familias, alumnos y docentes. Dentro del apartado de “Recursos” podemos encontrar una entrada dedicada al “Software educativo” donde informarnos de los términos más usuales de Internet así como algunas herramientas para proteger a los jóvenes en la navegación por la red, y otras entradas a enciclopedias y a un manual ortográfico. En la sección de “Comunidad virtual” hay un lugar de encuentro para padres y madres con reportajes y foros.

Índice

  1. Formación
  2. Educación en valores
  3. Comunidad virtual
  4. Herramientas y servicios
  5. Información
  6. Actividades
  7. Recursos educativos

  8. Esperamos tus sugerencias.

IMPORTANTE: Cuando pongas un comentario el Blog te pide que sumes dos números para que este sea aceptado y evitar el spam. Por ejemplo: Si pone “Por favor añada 10 y 5″ entonces hay que escribir 15. Si haces mal la suma te suspende en matemáticas.