Ha accedido a los LA PAVOTECA - Blog de Antonio Javier Roldán sobre la etapa de la adolescencia archivos del weblog de Enero, 2009.
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- 18. Diciembre 2011: LA PAVOTECA - "Explorando tu mundo"
- 18. Diciembre 2011: Cuento de Navidad
- 19. Noviembre 2011: ¿No sabes leer?
- 7. Noviembre 2011: El valor de los profesores
- 25. Octubre 2011: La fiesta del semáforo (2ª parte)
- 20. Octubre 2011: La fiesta del semáforo (1ª parte)
- 12. Octubre 2011: El nuevo Olimpo
- 7. Octubre 2011: ¿Dónde estás?
- 20. Mayo 2011: Spanish revolution
- 12. Marzo 2011: El mapa de maslama
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Archivo para Enero 2009
Capítulo 26
30. Enero 2009 por Antonio Javier Roldán.
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Esto no es un hotel |
Aunque siempre he preferido viajar pateándome los destinos por mi cuenta, estas Navidades aproveché mi incursión en un nuevo continente para apuntarme a uno de esos paquetes organizados en el que la mayor parte de las actividades se desarrollan en un grupo dirigido por un guía de la agencia. Ha sido una experiencia distinta, pero interesante. El caso es que en el seno del grupo era habitual comentar las excelencias o las faltas de atención en los hoteles que cada viajero había escogido para cada etapa del viaje. Me resultó muy curioso comprobar en mis compañeros las distintas reacciones ante un mal servicio de un hotel e incluso la percepción de la calidad en los detalles cotidianos. Lo que para algunos era una anécdota para otros podía suponer un grave contratiempo. No es lo mismo visitar un país como cliente que hacerlo como turista. El cliente acude a cada evento con su carpetita de la agencia para comprobar las medidas de la cama, las calorías del menú programado o el confort del autobús, mientras que el turista exige sus derechos como consumidor permitiendo un margen de error en los servicios recibidos, compensado con la riqueza de las experiencias vividas en el país de destino.
Curiosamente, nuestros adolescentes se comportan en casa como si fueran los clientes de un hotel, pero no de uno cualquiera, sino de un establecimiento de lujo en el que ellos ocupan la suite presidencial. Al principio, durante la infancia, los pequeños de la casa hacen honor al apodo de “reyes de la casa”, siendo el centro de los desvelos y atenciones de la familia. Digamos que tienen las necesidades básicas del huésped de una pensión, pero reciben las atenciones de un marqués. Al llegar a la juventud sucede todo lo contrario. Van a casa a dormir y comer, por lo que son tratados como en una pensión, mientras que ellos demandan un hotel “high quality”.
Durante la adolescencia parece ser que se logra el equilibrio por ambas partes: El aparthotel. Es decir, el adolescente tiene su castillito en su habitación, con intimidad y decorado a su gusto, pero con todos los servicios de habitación garantizados. Este estatus de aparthotel suele ser bastante injusto hacia los padres. La familia es responsable de la manutención, trato con el colegio, vigilancia de su salud, financiación de la ropa que el cliente escoge, y todo con una sonrisa por delante para no traumatizarle por aquello de que el cliente siempre tiene la razón. Eso sí, que los gerentes del aparthotel no se metan en la vida del cliente ni le pasen factura en forma de responsabilidad, colaboración en las tareas o cumplimiento del régimen disciplinario establecido por el hotelero, porque puede pedir el libro de reclamaciones y toparse con algún juez despistado que le admita a trámite la protesta.

¿A qué es difícil imaginar que un camarero le pida ayuda a los clientes para servir la cena? Pues así se sienten muchos adolescentes cuando se les invitan a colaborar en casa. Les extraña enormemente, porque los encargados últimos de la casa son sus padres. Ellos buscan la autonomía en el reino de la calle, donde tirar un papel al suelo, poner la música a todo volumen o usar el móvil sin control, difícilmente tendrá consecuencias inmediatas. Cuando llegan a casa deben respetar las normas familiares, procurando a la vez fortalecer los lazos afectivos, y asumir una serie de responsabilidades que no siempre son atractivas. Así que su primer instinto es refugiarse en su habitación, en esa especie de aparthotel donde nunca falta la ropa limpia o una conexión a la ADSL. La huida a su guarida no hace más que reforzar las dudas de los padres sobre su hijo. ¿Por qué nos da la espalda? ¿Por qué se encierra en sí mismo? ¿Qué está ocultando? La desconfianza de los padres va en aumento y con ella la presión de la que huye el propio inquilino.
Luego está el tema de la calificación de la categoría del hotel. Pues fulanito vive en un hotel en el que se puede regresar hasta las doce. Y Menganito dispone de videoconsola los días laborables. A Zutanita la dejan bajar a la discoteca, etc. Por eso suele ser efectivo realizar ofertas de promoción en las que invitar a nuevos clientes, cercanos al inquilino de la suite, para que las comparaciones fluyan en ambos sentidos creando situaciones y momentos de encuentro muy interesantes para ambas partes.
Si un joven ha vivido toda su vida en un hotel cuesta hacerle aterrizar y pedirle que colabore en las tareas domésticas de casa, pero si desde pequeño se la ha enseñado a que el mantenimiento del hogar es una labor compartida, dependiendo de la disponibilidad de cada miembro, entonces será más entendida la invitación a asumir nuevas responsabilidades que le ayudarán a entrar en el mundo de los adultos con sus ventajas e inconvenientes.
El día en el que el gerente del hotel llama a la puerta de la suite presidencial e informa al inquilino del fin de las vacaciones, porque ya tiene edad suficiente, profesión y vivienda -aunque sea bajo un puente-, nuestro protagonista sentirá agorafobia ante la contemplación de tan amplio abanico de deberes en detrimento de sus derechos. Digamos que se le acabó el chollo y no está preparado para sufrir en el nuevo mundo que le fagocita sin remedio.
Aquellos jóvenes que han participado de las tareas del hogar desde niños y que han sido invitados a asumir pequeños cargos en casa y en el colegio, sabrán penetrar en la selva y sobrevivir a ese duro proceso que les llevará a ser los protagonistas de su libertad.
Antonio Javier Roldán
Puedes enviar tus reflexiones, poesías o artículos sobre la adolescencia para que se publiquen en “La pavoteca” enviando un correo electrónico.
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Javier Sádaba
Biografía: Wikipedia
Web: U.A.M.

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?
Creo que muy pronto. Si tengo que poner una fecha, entre los diez y los doce años.
2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?
“Sub specie aeternitatis”!; es decir, estática, inamovible, como si estuviera dada para siempre.
3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?
Casi todo en jugar el fútbol. Y en leer y releer un par de libros que llegué a aprender de memoria. Y música, mucha música.
4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?
Bastante normal. Creo que les caía simpático. Un poco repipi pero simpático.
5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?
Sí. Porque era muy delgado. Por eso, hacía gimnasia todos los días.
6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?
Me importaba muy poco la ropa y todo lo que tuviera que ver con mi imagen (si exceptuamos mi delgadez y llevar el pelo ordenado, dado lo rizado que lo tenía).
7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?
Prácticamente ninguna, ni dentro ni fuera.
8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?
La música me entusiasmó desde el principio. Los coros y las zarzuelas, sobre todo. Y los sigo oyendo hoy, solo que acompañados de música clásica.
9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?
Por supuesto. Uno, a estas edades, se cree el ombligo del mundo. De modo especial, me sentía incomprendido en mi idea de la religión, que era excesivamente personal
10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?
Superficialmente no, aunque se fue fraguando la incredulidad respecto a lo que me habían enseñado y que se centraba en una rígida educación cristiana.
¡Muchas gracias, Javier!
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Web: Stop Drogas
En esta web encontramos información de las características y riesgos de cada una de las drogas que están presentes en nuestra sociedad. También disponemos de pistas para detectar a sus consumidores y la posibilidad de conocer la legislación sobre aspectos legales de las drogas.
Como ya sucedía en la web hermana de Protégeles existe una Línea de Denuncia anónima contra las drogas. En ella es posible facilita cualquier información al respecto con la seguridad de que se realizará la investigación y la denuncia correspondiente gracias a la colaboración con la Guarcia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía.
Al final de la web hay un banner donde podemos pinchar para acceder a una material con buenos consejos para dejar de fumar que ya se ha distribuido en jornadas de prevención en algunos centros educativos.
COMENTARIOS: Cuando pongas un comentario el Blog te pide que sumes dos números para que este sea aceptado y evitar el spam. Por ejemplo: Si pone “Por favor añada 10 y 5″ entonces hay que escribir 15. Si haces mal la suma te suspende en matemáticas.
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Capítulo 25
23. Enero 2009 por Antonio Javier Roldán.
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La madurez |
El Psicólogo Abraham Maslow diseñó una pirámide con cinco necesidades básicas para el ser humano que debería satisfacer para poder realizarse plenamente como persona. De esas cinco, las cuatro primeras pueden ser logradas de forma más completa, mientras que la quinta tiene más relación con la creatividad, la búsqueda del sentido de la vida o el crecimiento personal, por lo que resulta más difícil que se alcancen totalmente. Lo más interesante de este planteamiento es que para trepar por la pirámide hay que cubrir las necesidades de un estrato antes de saltar al siguiente. Hay que tener mucho cuidado con la escalada, porque también es posible bajar, dependiendo de la situación de la persona en cada momento de su vida.

Necesidades fisiológicas: Funciones como la alimentación, el descanso o el mantenimiento del cuerpo son importantes a cualquier edad, pero especialmente en la etapa de la adolescencia durante la cual el cuerpo realiza su mayor desgaste para crecer. En una pirámide, como en cualquier construcción, el primer estrato, formado por los cimientos, es básico en la consolidación de la misma y en su elevación armónica por encima del suelo. En el caso de los jóvenes esos cimientos deben contener una buena dosis de educación en hábitos saludables, alimentación, deporte, vigilancia médica y un adecuado descanso con sus horas de sueño regladas.
Necesidades de seguridad: Posiblemente muchas veces hemos oído en los centros escolares, o en conversaciones entre familias, esa frase típica que dice que los jóvenes de hoy en día tienen muchos derechos y pocas obligaciones. En el fondo esta afirmación recoge una gran verdad, porque no se recuerda un intervalo histórico en el que nuestros adolescentes estuvieran más protegidos en su integridad física y psicológica que en el actual. De hecho nunca los profesores y los padres y madres hemos estado tan fiscalizados como ahora. Si disponen de un gigantesco paraguas y están inmersos en el mundo del bienestar en el que han crecido, y que asumen como normal, comprenderemos el porque se sienten los reyes de la casa. Aunque debemos asegurarles su educación, salud, ambiente familiar o manutención, no debemos olvidar que ellos también son protagonistas de su propia seguridad, colaborando en casa, adquiriendo costumbres que repercutan positivamente en su salud, ejerciendo su papel de estudiantes con responsabilidad, o implicarse en el interés general de una sociedad de la que extraen el jugo y tiran la pulpa por ser poco atractiva. Nuestro propio Código Civil Español, libro I, título VII recoge en varios artículos los derechos, pero también los deberes, de los menores. Es muy interesante comprobar como ellos también tienen obligaciones con su familia.
Necesidades sociales: Si cualquier ser humano siente la necesidad de relacionarse, seguro que cualquier padre o madre suspira al recordar las horas que su hijo o hija pasa en el teléfono o en Messenger. Formar parte de una comunidad, o de una pandilla, es muy importante en esta etapa de socialización. Si además el colectivo al que nos apuntamos fomenta la cultura del esfuerzo, trabajo en equipo y las actividades al aire libre, estaremos ayudando, no solo a la socialización del joven, sino que estaremos reforzando los cimientos de la pirámide, mejorando la motivación en el estudio como medio para alcanzar metas y previniendo otras conductas mucho más pasivas y peligrosas como, por ejemplo, la drogadicción.
Necesidades de estima: En enero de 2009 mis alumnos y alumnas del grupo de teatro estrenaron un musical tras un año y medio de trabajo. Durante muchas semanas estuve con ellos ensayando, corrigiendo defectos, desarrollando las virtudes y colaborando en equipo para volcarlo todo en una tarde presentándose a la comunidad escolar. Cuando el público les despidió con una sonora ovación, los profesores de esta actividad subimos al escenario, para celebrar con ellos el éxito. En ese momento, ocultos a ojos del público, treinta adolescentes entre gritos de júbilo descubrieron que el esfuerzo tiene recompensa cuando decenas de personas les brindaron un aplauso que ya nunca olvidarán. Aunque ellos no sean conscientes inmersos en la euforia, los que fuimos testigos de su emoción y alegría sabemos que su autoestima creció tanto que ahora se sentirán capaces de afrontar nuevas metas y acceder a esa culminación de la pirámide donde ya los sueños se tocarán con la punta de los dedos. La autoestima trae consigo confianza, independencia, libertad, dignidad y felicidad.
Necesidades de autorealización: Desde las alturas, observando los cimientos a nuestros pies, el paisaje es amplio y hermoso. La mochila está llena y el corazón late con fuerza. Es el momento de usar la madurez lograda en los distintos pisos de la pirámide para desarrollar todo el potencial siguiendo una vocación por una profesión, imaginando proyectos relacionados con la creación, gozando de la vida y de nuestro entorno, enfrentando los problemas con las soluciones, amando la verdad como una realidad descubierta, pero a la vez en constante movimiento, relacionándose con la sociedad desde la experiencia y análisis personales, al margen de influencias, usando el humor como forma de aceptación de nuestra propia realidad y gozando de cada minuto del día como si fuera el último que nos queda por vivir.
Mostremos a los adolescentes los planos de nuestras pirámides, para que juzguen y saquen de ellos lo que precisen, proporcionándoles materiales de construcción de primera calidad para que sean los protagonistas de su obra. Entonces observaremos como alrededor de nuestra pirámide comienzan a surgir maravillas que algún día nos cobijarán a nosotros del viento y del frío.
Antonio Javier Roldán
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Fernando Sánchez Dragó
Biografía: Wikipedia
Web: Oficial

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?
La adolescencia no tiene fecha de comienzo. Se trata de un proceso ambiguo. No se sabe cuándo empieza.
2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?
Nunca me ha interesado la sociedad, sólo las personas.
3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?
No tengo -ni tenía- tiempo libre. Sólo es libre quien se sale del tiempo.
4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?
A los adultos los veía como “los mayores”: mis enemigos.
5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?
De niño, no. Luego, sí.
6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?
Extravagante. Lo sigo siendo.
7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?
La educación sexual siempre llega fuera del entorno familiar. En cuanto a las drogas, me las apañé solo.
8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?
Casi nunca escucho música. Cuando era niño apenas había tocadiscos.
9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?
Me encanta que no me comprendan. Mis países favoritos son aquéllos en los que su lengua me resulta ininteligible.
10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?
Por supuesto. El sexo se llevó por delante la religión. Los valores éticos no pueden cambiar nunca, porque proceden de la ley natural, que es de nacimiento.
¡Muchas gracias, Fernando!
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Libro: “SOS Adolescentes”
Este libro, de la psicóloga y escritora Ana Isabel Saz-Martín, está basado en el programa de televisión del Canal Cuatro del mismo nombre. En él se recogen las dificultades en las que se ven los padres de hoy en día para educar, y entender también, a sus hijos cuando son adolescentes.
A lo largo de su lectura encontramos capítulos relacionados con los cambios en el cuerpo y la mente, las distintas maneras de educar que tienen las familias, los problemas de conducta, la información y prevención en los campos de las drogas y la sexualidad, el estudio, la imagen personal, los trastornos de la alimentación y la comunicación.
Pienso que el libro es de gran ayuda como primera lectura sobre la adolescencia, ya que toca todos los temas de forma amena dejándonos pistas para profundizar en aquellos que más nos interesen.
Al final podemos leer una lectura optimista de este etapa y la autora nos recuerda lo maravillosa que es la adolescencia como oportunidad de ver crecer a los jóvenes mientras se sigue creciendo como padre, como madre, como pareja, etc. Desde mi experiencia de profesor que conoce a sus alumnos con 12-13 años y que se reencuentra con ellos más tarde a los 17 años, coincido con Ana Isabel en afirmar que, a pesar de los disgustos y las preocupaciones, esta es una historia que suele acabar bien.
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Capítulo 24
16. Enero 2009 por Antonio Javier Roldán.
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Drogas (III): La prevención |
A lo largo de estos primeros meses hemos tratado el tema de las drogas en el Capítulo 12 y en el Capítulo 18. En este post me voy a centrar en la prevención para minimizar el riesgo, ya que, como en cualquier enfermedad, resulta atrevido usar la palabra “evitar”. Para ilustrar este tema contamos con el testimonio de tres familias:
Familia Fulanítez.
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Sra. Fulanítez: “Al principio cuando llegaba a casa con olor a tabaco y un aliento que te tiraba de espaldas, su padre y yo nos preocupábamos un poquito, pero siempre hemos pensado que los jóvenes deben disfrutar de esa etapa de su vida de forma autónoma, porque al fin y al cabo ya son mayores para saber lo que hacen y el beber más de la cuenta forma parte de su cultura. Los pobres angelitos no tienen dinero para pagarse las copas en un pub y necesitan socializarse en la calle. ¿Existe un mejor ocio para los chavales que pasar el sábado en pandilla? Además, mi hijo siempre ha sido un buen niño, son los demás los que le inducen a fumar y beber.
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Sr. Fulanítez: “Me educaron antes de iniciarse la democracia, por lo cual sé lo que es vivir una adolescencia rodeado de prohibiciones y normas. Mi hijo es afortunado por haber crecido en libertad. No quiero ser un padre dictador, como lo fue el mío conmigo. Yo soy un colega más de mi hijo y él lo sabe. ¡Cuánto envidio a estos adolescentes! Yo no tuve tanta suerte.
Familia Menganitez.
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Sr. Menganítez: “Soy fumador desde que tenía pantalón corto y aquí sigo tan sano como cuando era un chaval. No entiendo ese alarmismo de las cajetillas de tabaco, que si fumar mata, que si produce cáncer… Cuando los domingos ponen el partido de fútbol en la tele me suelo servir un pelotazo para acompañar. ¿Tiene algo de malo? ¡Claro que no! Otra cosa sería si me enterara que mi hija está enganchada a las drogas, pero una caladita no hace daño. Entre nosotros… ¿Quién no se ha fumado un porro con los colegas? Cuando yo era más joven que mi hijo, mi padre me llevó a una taberna y me invitó a mi primer cigarro y a un chato de vino. Eso sí, me explicó claramente como evitar coger una cogorza, y el día que llegué a casa más pasado de la cuenta me soltó una bofetada que todavía me resuena en el oído. Cuando mi hija llegó el mes pasado borracha le dije a su madre que la metiera en plena noche en una ducha fría para que aprendiera a controlarse. Hay que saber beber.
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Sra. Menganítez: “Todavía tengo grabada en la memoria la noche en la que mi Anita llego bebida a casa. La tarde anterior la había sentado en su cuarto, muy ceremoniosamente, y le advertí seriamente sobre las trágicas consecuencias derivadas del consumo de drogas. También le dicté las normas antes de ir a la discoteca esa, para que tuviera claros los conceptos: A las 10 en casa, sin pretextos. Prohibido el alcohol. Nada de tabaco. La minifalda no te la pones y mucho menos la blusa escotada. Me llamarás cada hora. No vayas con la niña esa de 4º, que es una mala compañía… Total, que cuando me llega a las 10:15 con ese olor a vino barato la llevé derechita a la ducha y la senté en la cocina. Aunque se hacía la ausente le solté la mayor bronca que ha recibido en su vida. La vecina me llamó desde la terraza por si pasaba algo. Imagínese el numerito. Por supuesto, el castigo fue el adecuado a su metedura de pata. La dejé sin salir todos los fines de semana hasta final de curso, unos cinco meses… Bueno, he de reconocer que luego lo fui rebajando, pero ya estaba avisada.
Familia Zutanítez. (Nota del entrevistador: La familia Zutanítez ha optado por contestar juntos, ya que es un tema que han hablado hace tiempo y suelen ponerse de acuerdo cuando ejercen la paternidad)

Sr. y Sra. Zutanítez: “Desde que Esteban era un mocoso hemos procurado que tenga el máximo tiempo de ocio con chicos y chicas de su edad. Aunque nunca ha sido un gran deportista, se apuntó a baloncesto. El día que mete una canasta viene con una sonrisa… También está en el grupo de los Scouts y suele salir al campo y trabajar para pagarse la acampada organizando con los colegas el puesto de perritos calientes en las fiestas del cole. A veces compartimos con él momentos de esparcimiento, viendo en familia una película… Cariño, no olvides decirle a este señor que luego solemos hacer un debate sobre la peli. Sí ya se lo digo, tranquilo… Pues eso, vemos películas juntos, salimos al campo, asistimos a sus partidos. Como los adultos nunca podemos ser un colega más -sería patético-, nos gusta abrir nuestra casa para que se traiga a sus amigos a ver la tele, echar partidas a la play o celebrar cumples. Así les prestamos un lugar cómo para que se diviertan y de paso, como no, echamos un vistazo para conocer al personal.
Un día viendo el noticiario salió un informe sobre el consumo de cannabis entre los jóvenes españoles y, aprovechando que estábamos viendo la tele en familia, sacamos el tema. Él ya tenía información sobre los riesgos de las drogas legales, tabaco y alcohol, y de las ilegales, pero creo que agradeció que le escucháramos y que tuviéramos respuestas a sus dudas. En ningún momento quisimos ser apocalípticos, pero sí procuramos abrir un debate sincero sobre el peligro que supone abusar de esas sustancias, especialmente en los más jóvenes. Recuerdo que le dije que no es lo mismo echar un bidón de gasolina a un árbol centenario que a un pinito joven. Se quedó muy pensativo. Pienso que el que no fumemos ni bebamos, salvo una cañita los domingos en el aperitivo -¿por qué no?- pudo dar coherencia a nuestras palabras.
A pesar de nuestros esfuerzos, él sabe que en año nuevo metió la pata. Le dejamos ir a la gala de nochevieja, pero antes pactamos con él las normas. Acordamos entre ambas partes que vendrían todos los chicos de la pandilla juntos de regreso a casa, que no abusaría del alcohol y que si había mal ambiente que nos llamaría. La segunda norma no la cumplió y llegó a casa con los ojos brillantes y la voz pastosa. Estaba claro. Nuestro primer impulso fue montarle una escena allí mismo en el pasillo y castigarle a perpetuidad, pero contamos hasta diez para no dejarnos llevar por el acaloramiento. A la mañana siguiente hablamos con él y le dijimos que había faltado a su compromiso, que él había concensuado unas normas y no había sabido estar a la altura de la confianza que se le había dado. Aunque no nos apetecía escuchar sus excusas, le dejamos que se explicase y que él mismo nos ayudará a poner un castigo reparador de lo ocurrido. No salió de marcha ese mes de enero y un finde se quedó a cargo de la hermanita para que su padre y yo disfrutáramos de una escapadita en un hotel con encanto para compensar el disgusto y el agotamiento mental que supuso su error.
Antonio Javier Roldán
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Pilar García Muñiz
Biografía: Wikipedia
Web: España Directo

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?
En torno a los 15 años.
2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?
Yo creía que formaba parte de una sociedad injusta, desequilibrada, que no medía con el mismo rasero a los chicos y las chicas de esa edad. Me explico. Nosotras teníamos más “obligaciones domésticas” que por ejemplo nuestros hermanos; por supuesto siempre teníamos que llegar a casa mucho antes que ellos; se nos controlaba más y al mismo tiempo también se nos exigía más . Con 15 años yo sólo percibía esa sociedad desigual contra la que me rebelé una y otra vez.
3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?
Nuestro tiempo era LIBRE, en mayúsculas, porque estábamos permanentemente en la calle. Pero por entonces no se llevaba el botellón. Mi generación era más de hablar y descubrir el mundo sentados en un banco de cualquier parque y comiendo una bolsa de pipas. También hacíamos deporte, aunque aquí los chicos por un lado y las chicas por otro (una muestra más de la desigualdad de la que hablaba antes). De vez en cuando conseguíamos disputar un partido mixto, en el que por supuesto si era de fútbol a nosotras siempre nos ponían bajo los palos.
Otro de los puntos de encuentro eran los billares donde comenzaba a despuntar el “Tetris”. Lo cierto es que no disponíamos de mucho dinero, así que el cine lo dejábamos para ocasiones muy especiales.
4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?
En mi caso fluida porque siempre he hablado mucho. Ahora, había temas tabúes, como por ejemplo el sexo.
5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?
Sí, pero sin exagerar. Me preocupa más ahora.
6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?
Era una imagen “a la moda”. La que se llevaba entonces imponía hombreras anchas, pantalones pesqueros mostrando los calcetines (mucho mejor si eran de rombos) y el flequillo cardado con mucha laca. Yo me consideraba una chica moderna.
7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?
Sí, en mi instituto. Una charla de educación sexual. Pero nunca de drogas.
8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?
Escuchaba sobre todo pop rock. Grupos de entonces como Modern Talking, Duran Duran, Spandau Ballet, Depeche Mode, Hombres G, La Guardia, El Norte…Pero por influencia de mi hermano mayor también escuché mucha música española de los 80 (la conocida como Edad de Oro del Pop Español, que aún me fascina) y descubrí además la canción de autor (desde Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, a Sabina, Javier Krahe o Victor Jara).
9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?
No tuve la sensación de incomprensión. Más o menos me entendía con mi “entorno” aunque tuviéramos nuestras diferencias.
10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?
No, ninguno.
¡Muchas gracias, Pilar!
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DVD: Juno
Juno es una adolescente de dieciséis años que descubre que está embarazada de su amigo Paulie. Aunque en un principio opta por el aborto, finalmente decide tener el bebé y darlo en adopción. Para ello, con ayuda de su amiga Leah encuentra a una pareja en un anuncio del periódico , Mark y Vanessa, deseosa de tener un hijo. Juno le presenta el problema a su padre y a su madrastra una vez que lo tiene resuelto, reto que la familia acepta como una prueba de madurez e independencia de la joven, dejando claro que dentro de los parámetros de la sensatez será ella la que tome las decisiones.
El padre adoptivo de su futuro bebé, Mark, es músico, como Juno y Paulie, mientras que Vanessa aparece como una mujer conservadora, que ha arrinconado los sueños de formar una banda de éxito de Mark en una habitación apartada de la casa, y cuya única ilusión en la vida parece consistir en ser madre. A Juno no parece caerle muy bien Vanessa hasta que la ve un día en un centro comercial jugando con una niña.
Según transcurre el embarazo, Paulie parece seguir enamorado –fue Juno la que se alejó de él- mientras que la música va actuando como catalizador de una creciente relación entre Mark y Juno. Mientras Vanessa se va ilusionando por el bebé, Mark comienza a ver como la llegada del niño supondrá el portazo final a sus sueños de ser una estrella del rock.
Aunque algunos críticos consideran que esta película tiene como objetivo servir de documento contra el aborto –quizás por el modo algo caricaturizado y subjetivo de mostrar un deprimente centro de interrupción del embarazo-, la verdadera intención de la historia parece ser el abordar el tema de la transición a la edad adulta de Juno y, curiosamente, del propio Mark. Mientras que Juno abandona temporalmente su adolescencia para realizar una dura incursión en la juventud madura, afrontando sus problemas con autonomía y reflexión, regresando a ella una vez terminado todo en una preciosa escena con Paulie, observamos como Mark, desde su edad adulta, continua anclado en esa juventud que ve cada vez más lejana y que la presencia de Juno y de su futuro hijo parecen cerrar definitivamente obligándole formar una familia.
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Capítulo 23
9. Enero 2009 por Antonio Javier Roldán.
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El camino hacia el éxito |
Cuando las notas no son proporcionales al esfuerzo realizado son muchos los adolescentes que sufren en su autoestima el fracaso académico. Los suspensos que llegan tras horas de trabajo e interés provocan una inseguridad en uno mismo que posiblemente se exporte a otros campos de la vida en el futuro. Por eso es tan importante luchar por un objetivo como tener las herramientas necesarias para alcanzarlo. Es verdad que existen multitud de factores que influyen en el aprendizaje, pero uno de los más determinantes se refiere a las técnicas de estudio.
Generalmente el alumno huye de las técnicas de estudio porque estas le quitan tiempo, le imponen unas estrategias nuevas y le hacen ser autocrítico con sus hábitos de siempre. Sin embargo, a la larga le traerán muchas satisfacciones.
La puesta a punto: Los deportistas necesitan entrenarse muchas horas y cuidar su cuerpo. Sería ridículo que jugaran un partido sin haber trabajado antes en el entrenamiento. También el estudiante necesita preparar su cuerpo para el estudio y para afrontar después el examen. No sirve de nada estudiar por la noche si al día siguiente el cuerpo no está descansado. La televisión, el Messenger o los videojuegos no pueden marcar sus horarios de sueño o de cena. Esas distracciones activan su mente antes del descanso, por lo que es mucho más recomendable leer un libro o escuchar algo de música hasta que se duerma. También es importante la alimentación (Ver mis apuntes en http://www.antoniojroldan.es/Alimentacion.pdf). En la adolescencia se necesitan frutas, legumbres y verduras frescas, lácteos, proteínas, dulces (No es mala idea tomar un caramelo antes del un examen), fósforo y magnesio. Suele ser útil buscar algún momento en la semana para hacer deporte para así ayudar a la puesta a punto del cuerpo de cara al desgaste que se sufre en la adolescencia. Eso le ayudará a soportar un día entero de trabajo intelectual y físico. Además, no hay que olvidar que el cuerpo está en plena transformación y necesita del deporte para tener un crecimiento sano y armónico.
El control ambiental: El lugar donde se va a estudiar también debe ser adaptado a sus necesidades. Vamos a ver algunos consejos prácticos para mejorarlo:
• Lugar fijo. Cada vez que se cambie de lugar de trabajo se cambia también de ambiente por lo que precisará tiempo para adaptarse y “explorar su nuevo hábitat”. Además, cada estancia tiene una actividad asociada. Por ejemplo, si el salón es para ver la tele y cenar, le será difícil concentrarse estudiando en él.
• Temperatura. Ni frío ni calor, entre 18º y 20º grados.
• Ruidos. Hay que evitar los ruidos y las distracciones, como móviles, televisión, música, pósters, revistas o hermanitos pequeños jugando cerca.
• Interrupciones. Es aconsejable que esté solo y que no se le interrumpa dentro de lo posible.
• Luz. Lo ideal para el estudio es la luz natural. Al usar luz artificial hay que evitar los tubos fluorescentes y usar un flexo, con una bombilla de al menos 60W, acompañado por la luz ambiental de la propia habitación. Si es diestro, el flexo a la izquierda, y si es zurdo, a la derecha, para evitar sombras.
• Postura. La espalda apoyada en la silla. La distancia de los ojos a unos 30-40 cm del libro. La silla debe ser cómoda, pero no demasiado para no quedarse dormido. Puede ser una buena idea colocar un atril para los libros.
• Paseos. Antes de sentarse a la mesa que planifique todo lo que va a necesitar, para así evitar “paseos” innecesarios.
• Mesa. Hay que procurar que la mesa esté ordenada y que disponga de una superficie amplia, evitando objetos que le distraigan como un ordenador conectado, el móvil o algunos juguetitos.
La planificación: Cada alumno tiene unos condicionantes que marcan su día a día, como actividades extraescolares, hábitos familiares o distancia del colegio a casa. Por eso necesita realizar una planificación que cumpla las siguientes características:
• Motivante. Establecer unos objetivos realistas a corto plazo, aún sabiendo que los más importantes son los que alcanzará en el futuro.
• Realista. Necesita dormir, comer y disponer de un mínimo de ocio para no quemarse.
• Escrita y pública. Cuando termine su planificación puede colocarla en un lugar visible para implicar a toda la familia.
• Personal. Las capacidades de cada estudiante son distintas, así como sus circunstancias.
• Ajustada. Necesita un espacio de ocio y descanso. El descanso supondrá un premio con el que recompensar el esfuerzo hecho, convirtiéndolo en un instante muy reconfortante para su autoestima.
La estrategia: Cuando un entrenador de baloncesto prepara un partido muy importante, analiza al equipo rival, el estado de sus jugadores, la cancha donde se llevará a cabo e incluso la hora. Necesita maximizar sus posibilidades para lograr la victoria. ¿Cómo afrontaría el partido?
• La charla técnica. Todo lo que hemos dicho hasta ahora ha consistido en preparar sobre el papel el partido que el alumno va a jugar. Si esa labor se la ha tomado en serio es muy posible que las cosas funciones sobre la cancha de juego.
• El calentamiento. Para realizar un buen calentamiento comienza con las tareas de dificultad o satisfacción media. Ni muy fáciles (no se calienta) ni muy complicadas (puede cansarse antes de tiempo). También es un buen momento para repasar lo estudiado en días anteriores.
• Primer cuarto. Se empieza con ganas y concentración para evitar una temprana desventaja en el marcador y venirse abajo moralmente. Colocará las tareas que requieran concentración y poco tiempo, porque así pondrá a trabajar a su cerebro a buen ritmo y se animará al ver objetivos cumplidos.
• Segundo cuarto. Es importante irse al descanso con ventaja. Necesitamos triples y una buena defensa. Va introduciendo tareas difíciles y menos agradables.
• Descanso. Empieza el descanso reponiendo fuerzas con fruta y dulces, para que el cerebro se recupere. Puede darse un paseo por el vestuario –pasillo de casa- para estirar las piernas. Según va finalizando este descanso hay que hacer algunos ajustes en la pizarra táctica para corregir la estrategia.
• Tercer cuarto. El partido entra en la fase más dura. Afrontará tareas menos gratificantes y más complicadas para su perfil de estudiante.
• Último cuarto. Está cansado, mental y físicamente. Hay que asegurar los puntos y evitar las pérdidas de balón. Es el momento de las tareas más sencillas y divertidas.
• Final del partido. Es hora de hacer balance, preparar el partido del día siguiente y recuperarse con una buena cena y un largo sueño.

El examen: Muchos alumnos fracasan en el examen debido a la ansiedad, a un mala planificación o a un estudio superficial. Ahora toca comprobar si el esfuerzo ha valido la pena. Vamos a ver algunos consejos para rendir bien en el examen.
• Información. Hay que tener muy claro qué temas entran en el examen y la forma en la que van a ser evaluados.
• Preparación. Lectura, subrayado y esquemas.
• Tiempo. Usará el reloj para controlarse. Un buen truco es dividir el tiempo del que se dispone entre la puntuación total del examen. Por ejemplo: Un examen de 55 minutos sobre 10 puntos significaría que tiene 5 minutos por punto y otros 5 extra para el repaso final.
• Planificación. No es malo perder un minuto al principio en leer todas las preguntas del examen. Comenzará por las preguntas que más domine y dentro de esa categoría por las que más puntúan.
• Esquema. Si la pregunta es de desarrollo, queda muy elegante dibujar un esquema sobre lo que va a hablar. Esto impresiona al profesor porque muestra claridad de ideas y además facilita su corrección.
• Disparates. No es bueno dejar preguntas en blanco, porque da la sensación de no haber estudiado la materia. Por otro lado, es aconsejable evitar los disparates que puedan penalizar.
• Repaso. Los últimos minutos son buenos para repasar y buscar faltas de ortografía.
• Presentación. Salvo indicación expresa del profesor, se escribe con negro o azul, evitando otros colores –especialmente el rojo y el lápiz-. Por supuesto, nada de tippex. Si se equivoca, que no dibuje un borrón como si estuviera ocultando las pruebas de un crimen.
Existen otros aspectos a tener en cuenta, como la memoria, el estudio de un texto, el autoregistro o el tiempo, pero que por su extensión he dejado fuera de este post. Si deseas ampliar este artículo puedes consultar los apuntes completos de “Técnicas de estudio” que les entrego a mis alumnos.
Antonio Javier Roldán
Puedes enviar tus reflexiones, poesías o artículos sobre la adolescencia para que se publiquen en “La pavoteca” enviando un correo electrónico.
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La Pavoteca examina a… |
Eva Arguiñano
Biografía: Oficial
Web: “Hoy cocinas tú”

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?
Tengo el vago recuerdo de que fue en torno a los once años cuando comencé a cuestionarme muchas cosas y a tener los primeros enfrentamientos con mis padres. Ya no eran intocables y les empezaba a juzgar como padres y como personas.
2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?
La veía falsa, llena de intereses, críticas… Todo aquello o aquel que se alejaba de lo aprendido en mi núcleo familiar despertaba mi curiosidad.
3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?
Había un club de recreo cerca de mi casa donde tenían mesas de billar, futbolines y las entonces modernas máquinas de petacos. Debo confesar que en estas era bastante buena y solía jugar a menudo. Cuando me cansaba de jugar y en la máquina me sobraban partidas, las vendía a mitad de precio. El resto de tiempo creo que estaba en Babia.
4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?
Tengo la sensación de que estaba siempre a la defensiva, respondía a todo lo que me decían. No estaba a gusto con casi ningún adulto y me sentía juzgada continuamente.
5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?
Sí. No entendía el cambio de mi cuerpo y no me gustó nada que me creciera el pecho. En clase había dos hermanas gemelas a las que les salió el pecho antes que a mí, y me parecía horrible. Además me veía muy delgada, no me gustaban ni mis ojos, ni mi nariz, ni mis orejas.
6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?
Podía salir de casa con la ropa que sabía que le gustaba a mi madre y al rato ponerme una cazadora de mi hermano que me quedaba grandísima. Pero también recuerdo haber ido vestida tipo Lolita y muy maquillada. Supongo que probaba todos los tipos.
7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?
De prevención de drogas no, pero sí de clases de sexualidad que nos daba un cura. Cada vez que me acuerdo de algo de lo que dijo, pienso que es increíble lo normal que he salido.
8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?
Pink Floyd, Van Morrison, Rollings, Ángeles del Infierno, Eagles, Frank Zappa… Oía Radio 3, “ la mejor del mundo”. De vez en cuando los escucho con mucho gusto.
9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?
Sentía que mis padres y yo hablábamos idiomas distintos, la incomprensión era mutua. Hoy creo que sufrieron mucho conmigo y que tuvieron mucha paciencia . Y es algo que agradezco.
10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?
No. Creo que para cuando llegué a la adolescencia, ya tenía una serie de principios asentados. Me enojaba la injusticia, me emocionaba con mi familia, aunque no se lo demostrase a ellos, me alegraba con los amigos y ellos me hacían sentirme fuerte. Y hoy en día sigo igual, pero no pretendo cambiar el mundo en cinco minutos. Creo que la paciencia es una virtud que se gana con el tiempo, ser paciente no significa tirar la toalla.
¡Muchas gracias, Eva!
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Materiales recomendados |

Web: anaymia.com
El Mundo de Ana y Mía es una Web iniciativa de la organización de protección de la infancia Protégeles, como respuesta a los resultados obtenidos en el estudio sobre la “Apología de la Anorexia y la Bulimia en Internet”, realizado por esta organización y publicado por el Defensor del Menor.
Se abre con una frase muy esclarecedora sobre los contenidos de las webs que animan a caer en los trastornos de alimentación: “Nadie dijo nunca que fuera fácil llegar a ser una princesa”. Esas princesas que se nombran en la introducción han caído en la anorexia (Ana) y la bulimia (Mía).
Un aspecto muy interesante de la web es que copia la imagen y la organización de las páginas pro-anorexia y pro-bulimia, con la diferencia de que en “anaymia” se ofrece información veraz y contrastada sobre estas enfermedades, las dietas, los trucos y sus consecuencias. El objetivo es denunciar las falsedades que se encuentran en esas páginas donde los/las enfermos/as encuentran comunidades y pistas para reforzar su comportamiento.
Desde el menú principal accedemos a las dietas, autoagresiones, tips (los llamados “trucos para inspirarse”), medicamentos y adelgazantes. También existen entradas para padres y educadores (para detectar la enfermedad y actuar), así como a las instituciones que la patrocinan.
Pienso que todos los adultos que estamos cerca de adolescentes deberíamos visitar a fondo esta página para aproximarnos a un mundo que a menudo permanece oculto hasta que la enfermedad se hace visible.
COMENTARIOS: Cuando pongas un comentario el Blog te pide que sumes dos números para que este sea aceptado y evitar el spam. Por ejemplo: Si pone “Por favor añada 10 y 5″ entonces hay que escribir 15. Si haces mal la suma te suspende en matemáticas.
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Capítulo 22
3. Enero 2009 por Antonio Javier Roldán.
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Me gustaría ser como él |
Ya hemos comentado en otras ocasiones (Capítulos 2 y 16) el papel que tienen los límites del adolescente como frontera para poder explorar el mundo adulto bajo la atenta mirada de los mayores. Sin embargo, esa búsqueda no sólo se dirige a descubrir esa sociedad que está esperando ahí fuera, sino que realmente se trata de una inmersión en la propia personalidad, una aventura para conocerse a sí mismo a través del ensayo y del error. A veces, en el mundo supuestamente maduro, asociamos la palabra error a fracaso o a falta de competencia, sin recordar que el aprendizaje a veces nace a partir de él. Cuando en mis clases de matemáticas corregimos una actividad en la pizarra suelo preguntar a mis alumnos cuántos de ellos la han resuelto correctamente, pero también les pido que digan en público los errores cometidos, porque así los tendrán presentes en el futuro.
A veces, cuando el joven se adentra en esa búsqueda personal y no le agrada lo que ve, o percibe que tras la imagen del espejo se encuentra una espesura difícil de atravesar, busca modelos conocidos que le parezcan más seguros que ponerse a prueba. Dichas personas son como un disfraz que usa para sentirse más cómodo y realizar el viaje en compañía de ellas. Si esos modelos de comportamiento tienen éxito social y parecen dirigir su vida con maestría, la experiencia de seguir sus pasos será similar a encontrar el mapa de un oasis en medio del desierto.
Durante estas semanas en “La Pavoteca”, diversas personalidades procedentes del mundo de la cultura, el deporte o los medios de comunicación, nos han contado con sencillez su experiencia en la adolescencia para que fuera de utilidad a mis alumnos. El objetivo de esta experiencia es demostrarles, a los que se miran en ellos, que esos rostros conocidos tuvieron una edad del pavo con todas sus letras y similar a la de cualquier adolescente. Si ellos han logrado gran parte de sus sueños publicando en periódicos o editoriales, bailando en los grandes escenarios o cantando ante miles de personas, es señal de que, aunque la imagen del espejo nos parezca distorsionada en el abandono de la infancia, al final la historia puede acabar bien si perseveramos en nuestras ilusiones con una gran dosis de esfuerzo. Ese es el gran regalo que Forges, Miguel Ríos, Rosa Montero, Luís del Val, Mercedes Milá, José Manuel Calderón, Javier Urra, José Luís Alonso de Santos, Guillermo Fesser, Ángel Nieto, Marwan, Pablo Motos, José Andrea, Victorio&Lucchino, Víctor Ullate, Rosa Regás, Manuel Toharia, Joaquín Leguina, Tamara Rojo, José Ramón Lucas, Manel Fontdevila o Natalia Verbeke (hay más invitados esperando para futuros capítulos) me han hecho para este blog. A todos ellos les reconozco una enorme inteligencia emocional para comprender su papel en esta historia y, por supuesto, una gran disponibilidad y generosidad para asomarse a este pequeño proyecto.

Las personas en las que se busca una identificación pueden ser más o menos célebres, pero también pueden proceder del entorno próximo, como un pariente mayor, un profesor o un compañero de un curso superior. No importa que a esas edades se huya de los adultos como regla, si la persona admirada es un reflejo de lo que se quiere llegar a ser. Por eso los profesores o cualquier adulto que trabaja con jóvenes, necesitamos ser extremadamente cuidadosos con los tesoros que a menudo nos dejan en forma de depósito esos corazones que buscan referencias para guiarse. Secretos, anhelos, preocupaciones, tristezas o esperanzas, pasan a nuestro lado de forma casi temblorosa, y debemos darles cobijo con responsabilidad y coherencia, aunque seamos estaciones de paso en el camino de huida de la familia que finalmente lleva de regreso al punto de partida en un hermoso círculo: Papá, mamá me alejo de vosotros para encontraros de nuevo.

En estos días de Navidad vemos en el noticiario como esas mismas personas que contaban su adolescencia en este espacio, firman autógrafos con paciencia infinita, visitan hospitales o dan muestra pública de su solidaridad, quizás sin imaginarse que están actuando como educadores y que forman parte de ese círculo de iniciación que comentaba antes.
A veces el adolescente sólo se fija en ellos para cogerles prestado el papel de ganador, porque en su día a día los estudios van mal, hay problemas personales o en casa y en el sorteo de la vida lleva pocas papeletas. ¡Hemos ganado la Copa de Europa! Pero si tú no jugabas… Ya, pero es mi equipo. En ese caso los rasgos humanos de la persona admirada pueden pasar a un segundo plano. Por eso se agradece tanto que los deportistas que triunfan minimicen su hazaña en comparación a los valores como el esfuerzo, la generosidad, el espíritu de equipo.
También es importante que todos los adultos del entorno de estos jóvenes, profesores y familias incluidos, prediquemos con el ejemplo llevando a la práctica nuestras palabras. No fumes, no bebas, trabaja, sé tolerante, haz deporte, lee más, no seas materialista. Ser padre, madre, educador u orientador nos obliga a chequear nuestra personalidad y comportamiento casi a diario, porque debemos ser un ejemplo de coherencia para que nuestra labor dé sus frutos.
Decía el cantautor Marwan en su “Examen de La Pavoteca“, que al llegar a los 16 o 17 años “comencé a darle una gran importancia a los valores sociales, al compañerismo, a la solidaridad, a la empatía. A mi alrededor veía mucha falta de compañerismo, de amistad verdadera y a mi me afectaba mucho y se empezó a forjar en mi esa búsqueda“. Así que ahora me hago una pregunta. Si el adolescente se encuentra sumergido en esa maravillosa búsqueda que recordaba Marwan, recorriendo un círculo que le llevará de vuelta a casa con las alforjas bien repletas, ¿no somos los adultos los que a veces necesitamos seguir el modelo del adolescente para refrescar nuestra acomodada existencia?
Antonio Javier Roldán
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Colaboraciones |
Meninos da rua
Naciste sobre un sucio trapo en tu casa, una favela de Brasil
Naciste con la cruz del pobre a la espalda, con un cartón como cojín
Naciste y te bautizaron con hambre y te apellidaron miseria
Naciste y estrenaste vida sin padre, naciste esa fue tu sentencia
Creciste viviendo la droga en la plaza, el pegamento no dio tregua
Creciste descalzo aunque era en el alma donde te salían las durezas
Creciste sin más profesor que la calle, sin más ley que la de la fuerza
Creciste y te quedó tres tallas grande lo que sucedía en la acera
Tus sueños tenían forma de balón
Vigila tus pasos pues vendrá el escuadrón
Niño vagabundo es carne de cañón, Meninos da rua
Tus sueños tenían forma de balón
Vigila tus pasos pues vendrá el escuadrón
Niño vagabundo es carne de cañón, Meninos da rua
Meninos da rua
Viviste teniendo sólo una alegría, el mundial que ganó Brasil
Viviste creyendo que el destino en la vida sólo consistía en morir
Viviste con la palabra precintada, no te fiabas ni de ti
Viviste no dejando que te pisaran, golpeaste por no recibir
Tus sueños tenían forma de balón
Vigila tus pasos pues vendrá el escuadrón
Niño vagabundo es carne de cañón, Meninos da rua
Tus sueños tenían forma de balón
Vigila tus pasos pues vendrá el escuadrón
Niño vagabundo es carne de cañón, Meninos da rua
Meninos da rua
Moriste a esa hora en que los gallos hacían de despertador
Moriste y en el suelo dejaste un charco de sangre que a nadie importó
Moriste como un niño viejo que andaba jugando a nada y perdió
Moriste y nadie te echó en falta porque otro menino nació
Tus sueños tenían forma de balón
Pero se pincho el día en que llegó el escuadrón
Niño vagabundo fue carne de cañón, Meninos da rua
Tus sueños tenían forma de balón
Pero se pincho el día en que llegó el escuadrón
Niño vagabundo fue carne de cañón, Meninos da rua
Meninos da rua
Naceu em um pano sujo na sua casa numa favela do Brasil
Naceu com a cruz dos pobres nas costas, com um papelâo como berço
Naceu e te batizarâo com fome e teu sobre nome miseria
Naceu e estranhou uma vida sem pai, naceu essa foi sua sentença
Teus sonhos tinhamde forma de balâo.
Mais furo o dia que chegou o escadrao.
Menino vagabundo foi carne de pistola, meninos de rua
Tus sueños tenían forma de balón
Pero se pincho el día en que llegó el escuadrón
Niño vagabundo fue carne de cañón, Meninos da rua
Marwan
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Natalia Verbeke
Biografía: Wikipedia
Web: Oficial

1.Pregunta de Matemáticas: ¿A qué edad recuerda que se inició su adolescencia?
Creo que fue a los 11 años.
2.Pregunta de Ciencias Sociales: ¿Cómo percibía entonces la sociedad que estaba descubriendo?
Fue una época muy rara para mí ya que cambié de país, de Argentina a España, y a pesar de hablar el mismo idioma la gente era distinta, sobre todo bajo la mirada triste de una niña que había tenido que dejar todos sus afectos a 14000 kilometros. Pero había un poco de todo, gente con dinero, sin dinero, buenos, malos…
3.Pregunta de Tecnología: Hoy en día muchos adolescentes se sienten fascinados por las consolas, los ordenadores, los móviles… ¿En qué empleaba usted su tiempo libre?
Era, y soy, una apasionada de la lectura, ¡devoro los libros! ¡Me encanta leer! También hacía ballet, tres horas al día, cuando salía de clase.
4.Pregunta de Lengua: ¿Cómo era su comunicación con los adultos?
Muy buena la verdad, con mis padres he podido hablar siempre de todo lo que me preocupaba, además, debido al ballet, siempre me he movido en un mundo de adultos.
5.Pregunta de Educación Física: ¿Le importaba mucho su aspecto físico?
Lo normal, siempre he sido muy coqueta y me encantaba maquillarme y hacerme peinados divertidos, ahora no tanto porque forma parte de mi trabajo y a veces se convierte en una obligación.
6.Pregunta de Educación Plástica: En la adolescencia procuramos escoger nuestra ropa según la imagen que queremos transmitir a los demás. ¿Cómo era su imagen entonces?
¡Un cuadro! Siempre me ha gustado mucho la moda, así que me ponía aquello que se llevaba aunque estuviera un poco ridícula, ¡la verdad! Esos Levi´s blancos con un polo eran un despropósito. Luego pasé a mi etapa gótica y más tarde al “neo-hippie”.
7.Pregunta de Ciencias Naturales: ¿Recibió alguna información sobre educación sexual o prevención de drogas fuera del entorno familiar?
No es que se sentaran y me explicaran absolutamente todo pero, como he comentado antes, ningún tema ha sido tabú en mi casa por lo tanto cualquier pregunta era sabiamente contestada.
8.Pregunta de Música: ¿Qué tipo de música o artistas escuchaba en su adolescencia? ¿Los sigue escuchando?
El grupo que ha marcado mi vida ha sido U2 y por supuesto que ¡sigo siendo fan! Madonna también ha estado ahí y sigue, también escuchaba mucho jazz, ¡me encanta!
9.Pregunta de Idioma extranjero: ¿Sintió alguna vez que nadie le comprendía?
Muchísimas veces, es algo natural en la adolescencia.
10.Pregunta de Religión/Ética: Al llegar a esta etapa de la vida, ¿hubo algún cambio en sus valores o principios?
Tengo una mentalidad mucho más abierta que antes y no juzgo tanto las cosas. Soy mucho más tolerante.
¡Muchas gracias, Natalia!
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Materiales recomendados |
Libro: Carta a un adolescente
El objetivo de este libro del psiquiatra italiano Vittorino Andreoli es servir de ayuda para afrontar los problemas que pueden aparecer en la adolescencia. Según él mismo dice “Es una carta para adolescentes que los padres y madres no pueden dejar de leer, porque de este modo descubrirán cuáles son las verdaderas necesidades de esta edad, que a menudo no comprenden o interpretan de manera errónea”.
En el libro se habla de las emociones y sentimientos como “antídoto a todas las inseguridades y miedos de la adolescencia”, el vínculo emocional entre padres e hijos, la autonomía, el cuerpo y las drogas.
Como en cualquier carta, siempre encontraremos pasajes más impregnados por las creencias del autor. A mí personalmente me ha gustado mucho el concepto del tiempo para el adolescente, su papel en la sociedad, la importancia del grupo y la llegada del amor.
COMENTARIOS: Cuando pongas un comentario el Blog te pide que sumes dos números para que este sea aceptado y evitar el spam. Por ejemplo: Si pone “Por favor añada 10 y 5″ entonces hay que escribir 15. Si haces mal la suma te suspende en matemáticas.
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